Las protestas ciudadanas, respaldadas por el BNG, han podido finalmente con la decisión del gobierno local de Xinzo de mantener cerrada al tráfico la carretera local que une la localidad con Vilar de Barrio hasta que no tuviese una nueva capa de rodadura. Finalmente se abrirá de nuevo este fin de semana, tras el bacheo que está realizando la maquinaria de la Diputación desde ayer.
El alcalde ordenó el corte de la carretera el pasado 12 de enero ante la acumulación de denuncias por daños en los vehículos. Denuncias que tiene que afrontar el Concello, ya que este vial es de titularidad municipal. Isaac Vila señaló entonces que en cuanto cesasen las lluvias la empresa a la que se le adjudicó en noviembre la obra desde la Xunta, podría acometer el arreglo (presupuestado en 1,1 millones de euros). El cierre de la carretera ordenaba un desvío por la OU-1102, que discurre paralela, aunque por la ladera de la montaña, atravesando pueblos, con muchas más curvas y además es más estrecha. Todos estos inconvenientes han venido provocando que algunos usuarios se saltasen la prohibición y acabasen multados por la Guardia Civil.
Inclusión en la red de la Xunta
El portavoz municipal del BNG se mostraba ayer satisfecho por la reapertura de este vial, que se construyó para la concentración parcelaria y ha ido ganando importancia y preferencia de los conductores sobre la vieja OU-1102, pero insistía en la petición de que la Xunta asuma la carretera dentro de la red autonómica. Una propuesta que ya fue aprobada en pleno, según recuerda Amador Díaz Penín.