Educación enviará a los centros una guía sobre la diabetes

Jesús M. García

SANTIAGO CIUDAD

La Consellería de Educación distribuirá el año que viene la Guía de atención a escolares con diabetes , presentada ayer tras haber sido encargada a la enfermera Mercedes García por la Asociación Diabética Auria. La supervisaron María Teresa Rivero, endocrino del Chou; el pedagogo de la Universidad de Santiago Juan Carlos Velo y profesores del IES de Celanova.

Va dirigida a los docentes para que sepan actuar si tienen alumnos diabéticos. Se les informa con datos generales sobre esta enfermedad, tipos y desequilibrios más frecuentes en los niños que la padecen; se les enseña a controlar las glucemias y se les dan pautas sobre ejercicio físico, actividades extraescolares y comedor.

Son normas muy sencillas que el profesor debe conocer. Se le dice que los síntomas de la hipoglucemia son: temblor en el niño, inquietud, palpitaciones, ansiedad, sudoración y hambre. Si no se le da un alimento azucarado, perderá la consciencia, tendrá dificultad para hablar, somnolencia... La guía recomienda darle 15 gramos de azúcar de absorción rápida, es decir medio vaso de zumo, un vaso de refresco de cola o un azucarillo. Mientras el niño tenga hipoglucemia no hay que dejarlo solo porque puede perder la consciencia.

El glucagón hay que tenerlo en el centro, en nevera y la guía señala que el profesor no está obligado a ponerlo. Los padres deben facilitar al colegio los hidratos de carbono como el glucagón y vigilar su caducidad y reposición y deben eximir por escrito a los profesores de cualquier responsabilidad ante cualquier fallo que pueda darse en el tratamiento de la hipoglucemia.

Si lo que el niño tiene es hiperglucemia, mostrará náuseas, vómitos, dolor abdominal, fiebre o signos de infección localizados, micciones frecuentes y abundantes y sed. Este documento señala que en un caso así hay que facilitar el acceso a los lavabos, darle de beber agua, que no haga ejercicio, repetir el control cada dos horas y avisar a los padres si la hiperglucemia persiste o si el menor vomita.

Si se presenta un caso de cetoacidosis, hay que avisar de inmediato a los padres para trasladar al menor a un hospital al ser una complicación aguda y potencialmente grave que precisa insulina en vena y reponer líquidos. Los niños más pequeños deberían, señala la guía de Mercedes García, tener la ayuda del docente tanto en el análisis de sus glucemias como en el reconocimiento de la situación en la que se halla.

David Carrera, de Auria, dice que en este colectivo haya 200 socios pero que es difícil saber cuántos niños diabéticos hay en Galicia.