Las fuentes del casco urbano de O Carballiño ni echan agua ni son aptas para el consumo

C. Paradela

O CARBALLIÑO

El casco urbano de O Carballiño, sobre todo sus plazas, está lleno de fuentes como adorno mobiliario, las dos de la plaza Maior, en la Alameda, en la Mina, Emilia Pardo Bazán, Irmáns Prieto y ninguna de ellas echa agua desde hace meses. Y los que sí la echan, caso de la que hay en uno de los laterales del consistorio no es potable, tal y como se advierte en un cartel.

Una circunstancia que ha sido criticada durante los dos últimos años en varias ocasiones por vecinos y padres de la villa, que se quejan de que sus hijos, no puedan ni siquiera refrescarse, si no pueden beber, en las fuentes que hay junto a los parques infantiles y a la que ahora se suma el colectivo ecologista «Matar por matar, non», que cuestiona la mala imagen turística que este hecho da de «una villa balnearia», sobre todo, cuando se anuncia «Agua No Controlada Sanitariamente».

El portavoz de este colectivo, Julio Fernández, aclara que «resulta al menos chocante que, una villa que presume de las cualidades benéficas de sus aguas, de sus balnearios y de su termalismo, tenga todas sus fuentes abandonadas, secas, sucias y sin condiciones de proveernos, en condiciones de garantía sanitaria adecuada, del agua que de ellas mana.?Se supone que las fuentes y el agua que brota de las mismas, deberían ser el objeto más abundante, mimado, limpio y conservado de este lugar».

En las críticas del colectivo ecologista se considera además «incomprensible» que las fuentes estén en este estado es «por pura desidia de sus gestores políticos, así como por la falta de una reivindicación belicosa de los comerciantes locales que no exigen más atención para este problema, este dejando de beneficiarse del más importante acervo económico que posee y que acumuló durante décadas de tradición. Sus aguas».