Jesús Lorenzo (1949, Ourense) lleva trabajando desde 1962 en su negocio «Llavines Lorenzo» situada desde hace 25 años en la calle Cardenal Quevedo, con un catálogo de unas quince mil referencias de llave y que va aumentando cada año.
-¿Cómo aprendió esta profesión?
-Pues debido a que mi padre tenía un negocio de calderería, se derivó a la copia de llaves y decidí continuarlo yo.
-¿Lo aprendió todo de su padre?
-En parte sí, pero hay que continuar perfeccionándose, cada año salen nuevos modelos de llave y nuevas fórmulas que aprender que aparecen en los catálogos de los fabricantes, contando también los mandos electrónicos.
-¿Cuál puede ser su margen de error en la copia de sus llaves?
-Yo calculo que tengo un error en una copia por cada mil llaves aproximadamente.
-¿Considera que tiene una bolsa fija de clientes fijos de su tienda?
-Por supuesto que tengo clientes fijos, además de trabajar en la copia de particulares, presto servicios a varios organismos y también a constructoras desde hace años.
-¿Cree usted que la gente es realmente consciente de lo importante que es una llave?
-Una llave es algo duradero y con gran servicio y a veces la gente no le da tanta importancia, pero si alguna vez la pierdes no podrás entrar a tu casa, no podrás mover tu coche o abrir una caja fuerte por ejemplo.