Los alumnos del colegio Sagrado Corazón de Celanova cultivan girasoles para estudiar todas sus aplicaciones
02 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El colegio Sagrado Corazón de Celanova está ya en la recta final de su proyecto «Golosinas saludables» que forma parte del programa de formación ambiental Voz Natura. La protagonista absoluta es la pipa, es decir el fruto del girasol y, aunque parezca un producto muy pequeño, en torno a ella se están desarrollando multitud de actividades que involucran a todos los alumnos del centro, y que han tenido aprovechamiento en clases de lengua, matemáticas, informática, conocimiento del medio, física....
Aunque pueda parecer casi imposible, la pipa ha dado para estudiar desde el proceso vegetativo de las plantas, hasta los poliedros, la utilización del lenguaje en campañas publicitarias o las transformaciones químicas.
«La idea era, a partir de una golosina saludable como es la pipa, hacer todo el proceso de cultivo y recolección y luego crear nuestro propio producto, con un envase y un logotipo para una supuesta salida al mercado que en realidad va a ser para que los niños se las lleven a casa», resume Raquel Pérez Feijoo la responsable del proyecto Voz Natura en este centro.
Las tareas se repartieron, dependiendo de las capacidades de cada grupo de edad, ya que el centro tiene alumnos de tres a 16 años. «Había que plantar los girasoles y cuidarlos, recoger las pipas y tostarlas, fabricar las maquetas de los envases, que se hicieron en las clases de matemáticas estudiando los poliedros, y elegir al final la que más nos gustase».
Campaña publicitaria
Se hicieron incluso campañas publicitarias creando un eslogan: «A mellor elección, Pipas Sagrado Corazón», fue el seleccionado. Pero además los de los ciclos superiores analizaron cuestiones como el uso de edulcorantes y acidulantes en las golosinas, la transformación en aceite de girasol o en biocombustibles «con lo que estudiamos también el tema de la sustitución de lo combustibles fósiles y el uso de energías alternativas, para combatir el efecto invernadero», explica la profesora. También se crearon juegos y concursos relacionados con el girasol, además de un taller de cocina que, por falta de fruto todavía no se ha puesto en marcha, pero en el que se pretende usar las pipas que se consigan en la plantación para elaborar algunos platos, incorporándolas por ejemplo a ensaladas. Además para ese taller en concreto se continúa con el invernadero, que se creó para un proyecto de Voz Natura anterior, con verduras, hortalizas, frambuesas y plantas aromáticas.