Escolares y adultos disfrutan con los experimentos intercativos del programa «Ciencia na rúa»
OURENSE
¿Flota la madera? Depende. ¿Se pudre la madera? No. Estas y otras cuestiones entretienen a los escolares y al público en general en los puestos montados en las galerías Sol y Centrales así como en Bispo Cesáreo. Es la semana científica de la Tecnópole con la participación de sus tres centros tecnológicos, el de la Madera, el de la Carne y el Laboratorio de Metroloxía.
Alumnos del Tomás de Lemos de Ribadavia escuchaban en la mañana de ayer las explicaciones. Manuel Varela les explicó muy interactivamente qué es la masa, la densidad, por qué los barcos no se hunden y por qué no toda la madera flota. Si el trozo es de mucha densidad se hundirá. El barco de acero flota por su gran volumen. Los chicos comprobaron cómo una bola metálica pequeña se hundía en el agua y otra del mismo material pero más grande, flotaba. Sin embargo el peso de ambas bolas era el mismo, de 150 gramos.
También conocieron la fuerza de empuje y el dinamómetro. «Son explicacións interactivas que lles chaman moito a atención. O importante é que lles queden os conceptos», decía Varela, monitor de este puesto. En otro puesto, la protagonista era la madera. Los alumnos vieron cómo es más fácil cortar un tronco en vertical y cómo la madera está muy presente en nuestra vida. Las camisas de lino tienen madera, los vaqueros también y el chicle, por supuesto.
Se les explicó por qué la madera no se pudre sino que se deshace, se atomiza y por qué unas arden y otras no. Los estudiantes supieron que en un año seis pinos producen madera para construir una mesa y cuatro sillas.
«Estamos moi contentos porque pretendíamos transmitir que na Tecnópole temos tres centros tecnolóxicos para que vexan o que estamos facendo de investigación», dijo el director del CIS Madera, José Francisco Pedras.
En otra parte se muestra cómo medir sabores y olores, la medida de las células o la de la velocidad de la luz del microondas calentando una barra de regaliz. Da un resultado de unos 290.000 kilómetros por segundo. También se les explica el sistema de Eratóstenes de medición del mundo, es decir, cómo se puede medir el tamaño de la Tierra observando la posición del sol y la sombra que produce en los cuerpos.
El físico Dositeo Veiga, de Altega, empresa que ideó el material para esta semana científica en la calle, les explica astronomía en Bispo Cesáreo con ayuda de grandes y vistosas imágenes del Sol, de otros planetas como Marte y Saturno; nebulosas, galaxias, cúmulos de estrellas y los agujeros negros.
Merece mucho la pena que los jóvenes y los adultos den una vuelta por las dos galerías y Bispo Cesáreo. Hasta mañana seguirán las visitas guiadas. Antía, Noelia y Xosé Lois disfrutaron en la visita de ayer.