La estancia media del turista en la capital de Ourense no supera el día

OURENSE

El turismo en Ourense crece en verano a un ritmo más lento que en otras provincias gallegas, con una estancia media de duración inferior y con unas cifras de ocupación hotelera que decrecen en cifras un 4.8% más bajas a las registradas en el mismo periodo vacacional del año precedente.

Los datos muestran así, que todo aquel visitante que se acerca a la provincia lo hace siguiendo una ruta establecida en la mayoría de los casos, y para la cual no suele reservar más de una noche en el itinerario anteriormente establecido. De este modo, y más concretamente, las cifras demuestran que de las 3.711 visitas que tuvieron lugar en Ourense en el pasado mes de julio, sólo 923 superaron los dos días de estancia, 544 permanecieron el ciudad los dos días y 2244 fueron pernoctaciones de una sola noche.

Perfil turístico

En cuanto al perfil del turista que visita la provincia ourensana, siguen predominando los llegados del territorio español por encima de los extranjeros foráneos, y siendo en todo caso estos últimos visitantes los emigrantes retornados a la provincia aprovechando el tiempo estival y destacando países como Argentina, Uruguay o Suecia.

También se nota un aumento en el número de visitantes que se acercan a Ourense por una cuestión de proximidad geográfica con el país vecino, y como es el caso de Portugal o Francia, que en el mes de caso registraron 67 y 93 pernoctaciones respectivamente.

Así, de los 3177 visitantes llegados a la provincia el pasado mes de julio, 3.156 procedían de España, mientras que 555 llegan de destinos más lejanos, en algún caso fijando la ciudad como destino principal y no como parte de un itinerario que suele englobar a la provincia ourensana como un punto interior de obligada visita dentro de la comunidad gallega.

Las oficinas de turismo de la ciudad ourensana mantienen la afluencia de turistas interesados en contar con una información de ayuda y oreintación en la zona. No obstante, los datos rebelan que la crisis económica ha afectado a la provincia de un modo más característico, situándose a la cola en las listas de indicaciones referidas a la estancia en establecimientos hoteleros, a pesar de la apuesta por la calidad que desde el sector hotelero se dedica a aumentar la calidad de la oferta.