La mayoría de los ciclomotores de Ourense supera los niveles de ruido

La Voz ourense

OURENSE

De los 117 vehículos controlados en una campaña de la Policía Local, 85 rebasaban el máximo permitido

04 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La campaña de control de ruidos de ciclomotores desarrollada por la Policía Local de Ourense ha confirmada las sospechas ciudadanas generalizadas, en el sentido de que un gran número de ciclomotores circula sin ajustarse a la normativa de ruidos, con la consiguiente molestia para los demás vecinos.

De los 117 ciclomotores controlados en esta iniciativa, que se planteó con carácter meramente preventivo, un total de 85 superaron el nivel de decibelios máximo establecido en el certificado de características del vehículo o, en su defecto, cuando tal dato no aparece reflejado en el certificado, superaban los ochenta decibelios.

Hasta 97 decibelios

El nivel máximo de ruido detectado en esta campaña de control llegó a los 97 decibelios, mientras que, en el otro extremo, el mínimo se quedó en 69 decibelios, que es una cifra significativamente alta si se tiene en cuenta que setenta decibelios es el valor límite recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para zonas industriales, comerciales y de tráfico, interior y exterior.

Aunque la cifra de positivos por exceso de nivel sonoro ha sido proporcionalmente muy alta, de los 85 ciclomotores que rebasaron los máximos permitidos apenas veintiuno de ellos fueron fueron sometidos por sus propietarios a una segunda prueba. En el caso de dos de los ciclomotores verificados, alcanzaron el máximo de tres pruebas.

La Policía Local valora de forma positiva la iniciativa, si bien, como matiza en una nota, «se esperaba que más ciclomotoristas volvieran a someterse a dicha prueba, aunque la mayoría de los conductores aceptaron subsanar las anomalías, lo que no quiere decir que lo hayan hecho».

Toque de atención

La iniciativa, de acuerdo con la impresión que transmite la Policía Local de Ourense al hace balance de esta campaña, se ha planteado como un «toque atención» a los propietarios de ciclomotores, en su mayoría jóvenes, para que no modifiquen los tubos de escape o los motores, sirviendo, además, como advertencia para que legalicen la situación de estos vehículos, pues «no va a haber otra oportunidad libre de sanción».

A partir de ahora, una vez que se hayan completado las nuevas campañas sobre horarios y espacios dedicados a carga y descarga, junto con otra específica de control en la zona de Oira, se procederá a denunciar a cuantos ciclomotores sobrepasen los niveles de ruido permitidos en controles esporádicos que se harán de forma aleatoria en distintos puntos de la ciudad.

Sanciones

Estas acciones, al menos por el momento, no prevén la intervención y retirada de los vehículos, con el fin de evitar que estos ciclomotores puedan circular por la vía pública con el consiguiente perjuicio para los viandantes, similar al que ocasionan algunos turismos dotados con potentes equipos de música. Únicamente se considera la posibilidad de la sanción a los infractores.

Las quejas por el ruido de los ciclomotores se cuentan entre las que generan un mayor rechazo ciudadano, sobre todo por la pasividad con la que hasta ahora se ha actuado en contra de los propietarios de estos vehículos, que de forma sistemática incumplen la normativa.