Según explicó ayer el teniente de alcalde el proyecto cuenta con un presupuesto de 9.300.00 euros y su primera fase está dotada de tres millones de euros. Ochocientos mil se han invertido en las excavaciones que terminará en el mes de febrero y el resto será utilizado para las obras que comenzarán en septiembre y que consistirán en la construcción de una piscina termal en la Burga de Arriba, obras de acondicionamiento y ajardinado de la zona, la instalación de un mirador y de la escalera Calpurnia Abana, así como la peatonalización de la calle das Burgas. Unos trabajos que se terminará en febrero.
Régimen de concesión
A partir de estas excavaciones el proyecto entrará en su segunda fase que consiste en el trazado de un bulevar que enlace el complejo con la rúa do Baño y con la praza das Ferreirías. La tenencia cuenta con un millón de euros para estas obras y en la actualidad negocia con empresas privadas para que la explotación comercial del centro termal sea en régimen de concesión.
En total el edificio termal y arqueológico tendrá una extensión de 5.4123 metros cuadrados y acogerá termas (435 metros cuadrados) y exposiciones arqueológicas (2178 metros cuadrados).
«É una obriga, como ourensán, que o estadio de degradación de as Burgas mude radicalmente. Eu sentíame avergoñado cando pasaba por aquí de o estado de As Burgas e hoxe estou orgulloso de que entre todos empecemos a facer o que se tiña que facer», subrayó Alexandre Sánchez Vidal durante la visita a las obras.