Manuel Cabezas presidía el Concello de Ourense cuando se formalizó en el 2001 el convenio urbanístico con la Diputación y la inmobiliaria Fláger para el desarrollo urbanístico de la finca Santamarina que había vendido el organismo que lidera José Luis Baltar. Aquel acuerdo fue incorporado después al plan de urbanismo vigente, que se aprobó en el año 2003. Siete años después y con la sentencia ya emitida, el ex alcalde de la capital ourensana ve el caso con distancia pero lamentando «sobre todo el tiempo que se ha perdido».
-¿Cuál fue su reacción al conocer la sentencia?
-La primera sensación que tuve fue que la ciudad había perdido siete maravillosos años de modernización porque presentábamos una iniciativa compatible con la creación de un parque de 60.000 metros cuadrados, con la ampliación del hospital, con la construcción de un moderno centro comercial que le daría otra tarjeta de presentación a la ciudad y una edificación residencial importante. Ahora se demuestra que todo aquello que decía la oposición carecía de sentido y parte de aquel convenio, que no venta, que hizo el Concello, podría estar hoy ya muy avanzado.
-¿Tuvo claro siempre que la Justicia fallaría a favor de la venta que en los términos en los que se hizo?
-Bueno, nunca tienes la certeza, como mucho la esperanza. Ya se sabe que los procedimientos judiciales se inician con un propósito pero no siempre se consigue porque puede pasar cualquier cosa y los jueces hacen sus interpretaciones.
-¿Percibió en su momento que el debate que se generó en la ciudad le desgastó a usted y al Partido Popular?
-Ahora se demuestra que todo aquello quedó en intenciones políticas por parte de los que acudieron a los tribunales. Pero eso, a estar alturas, ya importa poco. A quien verdaderamente ha desgastado esta situación es a la ciudad y espero que eso lo vea la gente algún día. Las capitales compiten entre sí por ofrecer lo mejor, captar recursos y Ourense perdió dotaciones y servicios a los que ahora puede llegar pero lo hará mucho después de otras urbes y perdiendo por ello ya muchas otras oportunidades.
-¿Cree que el PSOE, que pretendió impugnar la venta pero que ahora gobierna la ciudad podrá en el fondo estar satisfecho con el fallo judicial?
-La verdad no lo sé porque sus criterios eran radicalmente opuestos a lo que dice ahora la sentencia y por lo tanto no sé que pueden pensar como gobierno. Ellos sabrán lo que tendrán que hacer porque tienen la sentencia en la mano.