La prisión de Pereiro de Aguiar reforzará sus medidas de seguridad con la construcción de un muro interno. Se trata de una decisión tomada a raíz de la fuga, el pasado mes de julio, de dos reclusos que consiguieron burlar la seguridad del centro penitenciario durante la noche. Pese a que los presos fueron localizados, en Madrid y Burgos horas después de la fuga, y a que las huidas de la prisión se han producido en muy contadas ocasiones, el suceso motivó que desde la dirección de la prisión se decidiese reforzar más aún la seguridad del recinto.
Ayer mismo, con motivo de la celebración del día de la Merced, el director de la prisión provincial, Manuel Arias, confirmaba que se va a construir un nuevo muro interno de seguridad. Se trata de una construcción que tendrá una longitud de 850 metros y una altura de cinco metros y medio. Además contará con un sistema especial de detección en el punto más alto. Estas características permitirán que la nueva pared no tape la visión desde el exterior de los murales que adornan, y humanizan, las paredes de la prisión desde hace varios años.
Pese a que no hay una fecha exacta para el comienzo de las obras, todo apunta a que los trabajos para reforzar la seguridad de la cárcel darán comienzo durante el mes de octubre.
Más comunicación
Y al tiempo que se refuerza la seguridad en los muros carcelarios, se intensifican los programas y medios con los que se pretende mejorar la calidad de vida de los internos y sus posibilidades de tener una reinserción exitosa.
Así, se espera que en pocas semanas pueda entrar en funcionamiento la sala de videoconferencia de la cárcel. A través de los equipos informáticos que se han instalado se permitirá a los internos comunicarse de forma periódica con sus familiares, en caso de que éstos residan fuera de Ourense y no les sea posible desplazarse para las visitas.
Además, una vez que el sistema esté rodado, se tratará de facilitar que los reclusos que tengan que desplazarse hasta otras provincias para prestar declaración en algún juicio puedan cumplir este requisito desde la propia cárcel, lo que supondría un ahorro -en tiempo y dinero- muy significativo para Instituciones Penitenciarias.
Esa nueva posibilidad se suma a otras muchas que forman parte de los programas educativos que se desarrollan intramuros. Uno de ellos, el que utiliza animales como terapia para rehabilitar a los internos que cumplen condena, fue premiado ayer en Madrir por el ministro del Interior, Pérez Rubalcaba.