Mientras el Gobierno reculaba en sus posiciones, los internautas intentaron tomar las calles. Durante dos días, las redes sociales hicieron un llamamiento para que los usuarios se manifestaran. Mejor dicho, dieran un paseo en las zonas indicadas, ya que los organizadores no tuvieron tiempo de pedir los permisos al Ministerio de Interior.
Sin embargo, la propuesta tuvo poco éxito. Apenas varias decenas acudieron a la llamada de la Red.En Madrid, alrededor de 200 personas se reunieron frente al Ministerio de Cultura, donde corearon «¡no queremos vuestra censura!». Los paseantes se mezclaban con los jóvenes que hacían botellón y con algunos curiosos. A pesar de la pequeña decepción, algunos miembros del grupo de expertos que charló con la ministra no perdían el ánimo. «Esto es solo el principio», apuntó Jesús Encinar, responsable de Idealista.com. Por su parte, el profesor del Instituto de Empresa, Enrique Dans destacaba la fuerza de la Red: «En 72 horas hemos conseguido que una ministra nos reciba y que un presidente la desautorice. Creo que hemos demostrado que hay muchas cosas que podemos hacer».
Cincuenta manifestantes
En Galicia, el seguimiento de la movilización fue similar al del resto de España, muy escaso. Apenas medio centenar de personas se concentraron en A Coruña contra las restricciones de acceso a contenidos de Internet. Con pasquines contra la ministra y copias del manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en Internet. La protesta tuvo lugar ante la Delegación del Gobierno. En Ourense la cifra fue similar, al igual que en Valencia y Bilbao.