Saramago anuncia nueva novela y eleva a Torrente a figura mundial

CULTURA

Localizada el acta de un premio de la Diputación coruñesa firmada por Alberti, Torrente y Saramago, entre otros

04 jun 2009 . Actualizado a las 14:36 h.

«El hombre más sabio que he conocido en toda mi vida no sabía leer ni escribir». José Saramago recordó ayer, en el pazo de Mariñán, donde participó en los Diálogos Literarios, las palabras con las que había iniciado su discurso tras recibir el Nobel de Literatura. «Tengo 86 años, casi 87, y sigo siendo, sobre todo, el nieto de mis abuelos», afirmó, evocando a aquellos «dos viejos analfabetos con los que se ha creado algo muy singular» y relatando, con un toque de emoción contenida, cómo su abuelo, Jerónimo Melrinho, al presentir la hora de su muerte abrazó a cada uno de los árboles del huerto «despidiéndose de ellos». Como si acabara de descubrir la palabra exacta, adjetivó como sublime («sí, eso es, sublime», insistió), el hecho de que sus abuelos «llevaban los vacoriños (lechones de cerdo) a la cama, lavados eso sí», recuerda en una imagen que con ocho años le quedó grabada. Y lo hacían para que no se murieran con el frío del invierno, ya que eran su medio de vida.

Saramago, que luego conversaría con Manuel Rivas en la Fundación Caixa Galicia, expresó su admiración por el autor de Os libros arden mal , por Cunqueiro y por Torrente Ballester; a este último «no se le ha hecho justicia a su obra; La saga/fuga.... es sencillamente genial y uno se pregunta cómo Torrente escribió ese libro, te imaginas que debería ser escrito por un titán, un hombre fuerte; está al lado de la mejor literatura mundial».

Con su hablar pausado y cierta ironía, el Nobel aclaró que nunca estuvo enemistado con Portugal y el hecho de vivir en Lanzarote se debe a que «nos cambiamos de barrio; siempre tuvimos casa en Lisboa. Pago mis impuestos en Portugal». Insistió en la idea: «No me importa que me quieran en España; Portugal es mi país, donde tengo el idioma, la cultura, los amigos».

Sobre el problema en Italia con una editorial de Berlusconi que no ha querido publicar El cuaderno de Saramago , lo entiende, «porque se jugaban el puesto de trabajo». De todos modos, y a instancias de su mujer, Pilar del Río, apuntó que dicha obra se acaba de publicar en catalán y en portugués y está previsto editarla en Brasil y en Italia «hay otras editoriales, además de las de Berlusconi, que están interesadas». Saramago no quiso desvelar el título de su nueva novela, que en otoño publicará Alfaguara, según su editor Zeferino Coelho; Pilar del Río dijo que con ella «muchos se rasgarán las vestiduras».

Al acabar, su mujer le mostró el acta original de un premio de la Diputación coruñesa que aparece firmada por Alberti, Torrente Ballester y Saramago.