Bruselas prepara medidas contra las capturas accidentales de aves

Estima que los palangreros gallegos de Gran Sol apresan 56.000 al año


Redacción / La Voz 07/02/2012 06:55 h

La Comisión Europea está preparando un plan de acción para reducir las capturas accidentales de aves marinas por parte de la flota europea del palangre de fondo que podría obligar a los armadores gallegos de altura a adoptar medidas en esa dirección. Bruselas acaba de publicar un informe con estimaciones sobre la incidencia de la actividad pesquera en varios caladeros comunitarios donde faenan buques palangreros de profundidad, y solo en el Gran Sol, donde operan unos setenta barcos gallegos, calcula que cada año se capturan accidentalmente más de 56.000 aves de distintas especies. Entre ellas, gaviotas, pardelas, fulmares y alcatraces.

«Fixeron un estudo hai uns anos e nós adoptamos xa algunhas medidas que deron resultado. Pero nin daquela tiñamos a percepción de que fora un problema importante nin a temos agora», asegura Eduardo Míguez, adjunto al director xeral del Puerto de Celeiro, donde tienen su base buena parte de los buques merluceros que faenan en Gran Sol.

A bordo

Míguez se refiere a una investigación llevada a cabo entre los años 2006 y 2007 por el experto Álvaro Barros, que fue publicada por la Sociedad Española de Ornitología SEO-Birdlife y que alertaba del elevado índice de capturas de aves en esa pesquería. Barros pudo comprobar a bordo de un buque cómo en cada lance caían enganchados en los anzuelos decenas de pájaros atraídos por los cebos usados para pescar merluza, que atrapaban antes de que se hundieran. Los lances se realizaban casi siempre de noche, pero las potentes luces del buque que iluminan la zona de faena permitían a las aves atisbar los cebos.

Después de aquella investigación, como confirma Míguez, se realizaron una serie de recomendaciones a la flota para que adoptara ciertas medidas, como reducir la potencia lumínica, modificar los horarios de los lances o instalar cintas de colores en cubierta para ahuyentar a los animales.

Averías y cebos

Ahora, la Comisión ha realizado un sondeo que concluye que esas medidas podrían haber reducido casi un tercio las capturas de aves. Pero advierte que siguen constituyendo un problema. «Todos los pescadores entrevistados aseguraron que causaban interrupciones» en su trabajo, asegura el informe, que fue presentado el mes pasado. Las incidencias más citadas son las averías causadas en los motores de los aparejos, la pérdida de cebos y los daños causados sobre las capturas de pescado.

Además, Bruselas advierte de los riesgos ecológicos del problema. Porque aunque las aves afectadas en Gran Sol no pertenecen a especies amenazadas, eso no ocurre en otros caladeros, especialmente en el Mediterráneo. Y aboga por soluciones que podrían acabar afectando a todos por igual: «Las medidas de mitigación deben ser introducidas tan pronto como sea posible en las pesquerías en las que existe una probabilidad de que las capturas accidentales de aves marinas se encuentran en niveles insostenibles, particularmente cuando las especies estén amenazadas o afectadas en una serie de diferentes caladeros», dice su informe.

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