La titular del Juzgado de Instrucción de O Barco dejó visto para sentencia el juicio de faltas promovido por el interventor municipal de la villa, Pablo Omar Pedreira, contra un administrativo del Concello, Pedro Arias González, por presunta agresión y amenazas. En la vista oral, la Fiscalía solicitó una pena de 200 euros de multa para el administrativo por la presunta agresión, y otros 150 euros de indemnización al interventor, dado que Pedro Arias también resultó de baja tras la discusión que ambos protagonizaron en las escaleras del Concello de O Barco. Los hechos juzgados se remontan al viernes 18 de junio pasado, cuando la esposa del administrativo, Isabel León, que también es administrativa en el mismo ayuntamiento, entró en el despacho del interventor cuando estaba con otra persona sin llamar a la puerta. El interventor la reprendió, pidiendole que tuviera «más educación». Dos días después, una vez pasado el fin de semana, el lunes, el marido de Isabel León se encontró en las escaleras del Concello con el interventor, y según la versión de este último la emprendió a insultos con él, llegando incluso a propinarle un puñetazo que le dejó una «contusión molar izquierda», según el parte médico. En el juicio, el administrativo Pedro Arias declaró que él, en ningún momento agredió a Pablo Omar Pedreira, y que se limitó a pedirle explicaciones de por qué había llamado «sinvergüenza» y «maleducada» a su esposa. En ese momento, según la versión de Pedro Arias, el interventor le dijo que le había pedido que tuviera más educación y que se lo repetía a él. Y fue a partir de ese momento cuando comenzó la discusión acalorada. La esposa del administrativo también prestó declaración en el juzgado y dijo que, en efecto, ella había entrado sin llamar a la puerta al despacho del interventor, pero que era una práctica habitual entre compañeros. Por su parte, el interventor municipal se reafirmó en todos los términos de su denuncia. Declaró que había sido agredido en las escaleras después de ser insultado por Pedro Arias, quien le llamó «gilipollas, mono impresentable», al tiempo que le repetía que lo iba a «rajar en canal». Ahora, además de quedar el caso a la espera de la decisión judicial, en el foro interno del Concello el alcalde ha abierto un expediente informativo para depurar responsabilidades. Se espera que el expediente también traiga consigo alguna sanción por lo sucedido. En principio, este asunto estaba previsto resolverlo en el fuero interno del Concello, e incluso un acuerdo entre las partes, pero finalmente no pudo ser.