monforte / la voz 18/06/2017 08:53 h

Las rutas de catamarán que ofrece la Diputación -con base en el club náutico de Ponte da Abeleda, en Monforte- son la forma más conocida de recorrer el cañón del Sil por el agua partiendo de la orilla lucense. Pero hay otra opción en el embarcadero de Os Chancís, en el municipio de Sober. Desde hace cinco años tiene su base en este lugar un catamarán de doce plazas que hace recorridos hasta la altura del a la altura del mirador de Santiorxo -en Sober- y el monasterio de Santa Cristina, en la provincia de Ourense.

Este itinerario es el de mayor espectacularidad de todo el cañón del Sil por la verticalidad de sus riberas, que en algunas zonas superan los quinientos metros de altura. Los bosques de castaños, robles y alcornoques se alternan en el paisaje con los viñedos cultivados sobre terrazas en pendientes a veces casi verticales. El pequeño tamaño de la embarcación permite detenerse en cualquier parte del río y aproximarse a las orillas para contemplar de cerca los impresionantes ejemplos de la llamada viticultura heroica o escuchar el rumor de los arroyos que desembocan en el Sil.

Recorridos de una hora

El recorrido de esta embarcación dura una hora entre la ida y la vuelta. Para realizar un viaje es necesario que haya como mínimo cuatro pasajeros. El mes de agosto es habitualmente el más fuerte en cuanto a demanda de viajes. Los propietarios del catamarán señalan a este respecto que el año pasado tuvieron que hacer hasta nueve viajes diarios durante ese período del verano, ante la elevada demanda. También hay muchos pasajeros que prefieren visitar la Ribeira Sacra en septiembre -para observar las vendimias en los viñedos del cañón- y en octubre, en este caso por los cambios de color de la vegetación.

El catamarán de Os Chancís pertenece a Keka Ramírez y Alejandro Viéitez, que en el 2008 fundaron la empresa turística Siltrip. En un principio se orientaron hacia los deportes y actividades de aventura, como los recorridos en kayak y el puenting. Según explican, pasado algún tiempo y analizando el mercado, llegaron a la conclusión de que lo que más demandaba la clientela eran actividades tranquilas y relajadas. Viendo el éxito de las rutas en catamarán, decidieron adquirir una embarcación pequeña y apostar por este tipo de turismo, aunque siguen alquilando kayaks. A su juicio, contar con un número reducido de plazas permite un trato más directo y personal con los viajeros. Los recorridos fluviales se combinan con el enoturismo, ya que que los pasajeros se les ofrece la posibilidad de degustar vinos de la denominación Ribeira Sacra durante el recorrido por el río y también visitar bodegas. Además de las rutas diarias, los viajeros también pueden pedir recorridos personalizados. Se da además la circunstancia de que este es el único barco turístico de la Ribeira Sacra que admite perros. Esta posibilidad se ofrece en un recorrido que empieza a las once de la mañana, abonando dos euros a mayores por cada animal.

Itinerarios en tierra

El embarcadero de Os Chancís no es solo un punto de partida para los paseos fluviales. De este lugar parte un sendero de 1,2 kilómetros que discurre por la orilla del Sil y finaliza en el lugar conocido como Rega de Chucán, donde el terreno fue aterrazado para dedicarlo al cultivo de la vid. Este es uno de los parajes más espectaculares de la ribera que es posible ver desde los barcos desde una perspectiva muy diferente.

Por otro lado, Os Chancís es el punto de llegada de una ruta de senderismo que empieza en el conjunto de molinos restaurados del río Xabrega, cerca de la localidad de Arxemil. Este itinerario tiene en torno a 2,6 kilómetros de longitud y discurre por un espectacular paisaje donde predomina la vegetación autóctona. El camino pasa por las ruinas de varios antiguos molinos harineros.

Desde sober

Hay que salir de la capital del

municipio por la carretera que

lleva a Arxemil y al embarcadero de Os Chancís. Este último lugar se encuentra a 7,5 kilómetros de Sober

Votación
5 votos
Comentarios