Este dato contrasta con el aumento de 21.000 alumnos en la comunidad desde el curso 2010-2011
10 jul 2013 . Actualizado a las 21:32 h.La enseñanza gallega ha perdido un total de 1.007 docentes desde el curso 2010/2011, un 3,54% menos, según datos públicos emitidos por el Ministerio de Educación. Esta cifra contrasta radicalmente con el incremento de alumnos en Galicia, pues el número de estudiantes aumentó en 21.262 hasta un total de 461.664 (un crecimiento del 4,8%).
Las cifras van a la par que la media española, donde se registra una inversión lógica de los factores: mientras los alumnos aumentan, los profesores tienden a reducirse. Los números reflejan un incremento de 5.470.312 de alumnos (un 3,63% más que en el 2010/2011) contra la caída de 474.111 maestros (un 4,57% menos en el mismo período).
Los datos representan un total del profesorado que imparte en un régimen general (toda enseñanza desde la educación infantil exceptuando las enseñanzas universitarias), en una enseñanza de régimen especial (arte, idiomas y deporte) y en la que concierne a formación para adultos.
El desglose de los números muestra que, por ejemplo, en la enseñanza de régimen general de Galicia, el número de profesores disminuyó en 1.108 maestros, de los cuales 1.058 pertenecen a la enseñanza pública y 56 a la privada. Todas las provincias sufren la caída de su cuerpo docente, siendo Pontevedra la que más profesores ha perdido tanto en las instituciones públicas como en la privadas (un total de 366 maestros).
En cuanto a la enseñanza de régimen especial, la formación pública mantiene casi el mismo número de docentes, mientras la institución privada pierde hasta 52 profesores, y es de nuevo Pontevedra la más afectada.
La nota discordante, la que rompe esa tendencia negativa, la pone la enseñanza específica para adultos, pues arroja un amplio saldo positivo. El hecho es que 151 nuevos profesores se unieron a los 46 que instruían en el 2010/2011. El porqué reside en el incremento masivo de adultos con baja formación (de 14.887 a 25.718 alumnos) que, de repente, se encuentran con la necesidad de obtener estudios homologados para mantener su puesto de trabajo o, en su defecto, aspirar a uno.
Desde la consellería de Educación, apuntan a la ampliación de los horarios del profesor para justificar la disminución de docentes. Añaden que en la nueva legislatura se dio marcha atrás a la normativa promovida por el bipartito que obligaba a los maestros impartir 20 horas semanales. Ahora, la cifra está en 25 horas las que, por ley, un docente debe dedicar a la enseñanza.
Además, también explican la caída por la optimización de plazas de Formación Profesional tras la implantación de FP en edificios específicos para tal formación. Con esto, aumentan los ciclos formativos y las plazas; no obstante, se reduce el número de docentes.
El último factor que explica esta evolución es el cierre de escuelas, con la consiguiente rescisión de contratos de profesores, en zonas poca pobladas, mientras aumentan los alumnos en poblaciones más grandes.