María de Villota: Una mujer coraje que pasará a la historia

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Ejemplo de optimismo y superación, María de Villota fue la primera española en entrar en la Fórmula Uno

12 oct 2013 . Actualizado a las 02:11 h.

«¿Quién me va a querer así?». Esto fue lo primero que se preguntó María de Villota la primera vez que se vió al espejo tras el grave accidente que sufrió el año pasado y que tuvo como consecuencia la pérdida del ojo derecho. Con una carrera absolutamente prometedora, María de Villota fue la primera española en entrar en la Fórmula 1 y convertirse en la piloto de pruebas de Marussia. Nació el 13 de enero de 1980 en Madrid, y no es extraño su afición por el deporte de motor teniendo en cuenta que es hija de Emilio de Villota, piloto que participó en pruebas de Fórmula 1 en los años ochenta. Licenciada en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, disputó su primera competición de karting en 1996 que supuso el pistoletazo de salida de su carrera automovilística. Desde entonces ha competido en diversas categorías de monoplazas, como la Fórmula 3 española, las 24 horas de Daytona, las Euroseries 3000 y la Superleague Fórmula.

Durante todos estos años, María de Villota había conseguido logros destacados, como ser la única mujer subcampeona de España (Fórmula Toyota, 2001), o la primera mujer en lograr la pole en el campeonato de Ferrari, en el circuito de Mugello, en el 2005. En el 2011, María de Villota realizó sesiones de entrenamiento con la escudería Lotus Renault y solo unos meses después fichó como probadora de la escudería de Fórmula 1 Marussia.

Su equipo entró en la Fórmula 1 bajo el nombre de Virgin gracias al apoyo de un empresario británico. En el mejor momento de su carrera, María de Villota sufrió un accidente en el que le cambiaría la vida para siempre. En julio del 2012 al comienzo de una jornada de pruebas en el aeródromo británico de Duxford, De Villota chocó contra la rampa elevadora de un camión de apoyo de su propio equipo y, tras una larga operación, acabaría perdiendo el ojo derecho. Según los testigos, la parte delantera del vehículo quedó destruida tras acelerar y chocar contra el camión. Desde aquel fatídico día, María de Villota se convirtió en un ejemplo de fortaleza y superación, derrochando optimismo y vitalidad.

Ganas de vivir

Coraje, garra y ganas de vivir eran las palabras que definirían el carácter de una mujer que supo adaptarse a su nueva vida y convertir sus numerosos parches en una seña de identidad. La propia deportista afirmaba que en cuestión de colores «prefiero los parches rojos o azules, aunque los tengo también negros porque combinan con todo». En su colección tampoco faltaban modelos estampados de «escamas de pez» o «tipo Chanel», y sin ningún tipo de complejo afirmaba que «soy yo, y no tengo nada que esconder, al revés, estoy orgullosa».

Una vez recuperada de su accidente reconoció que lo que más le iba a costar era vivir alejada de los coches pero que, pesar de todo lo ocurrido «vas viendo que tu familia, tus amigos, te miran como si fueras un milagro y te das cuenta que ves más que antes, antes solo veía Fórmula Uno» declaraba.

En sus intervenciones públicas tras el accidente reconocía que el momento que más le impactó fue cuando estaba en el hospital y «ver la cara de mi madre como sufría por mi, tenía 104 puntos en la cara, y yo pensé ¿quién me va a querer así?». Pero el amor llamó a su puerta. El pasado mes de julio anunciaba en Twitter que se había casado en Santander con su entrenador personal, Rodrigo García Millán. En dicha ciudad Rodrigo le pidió que se casase con él.

Apunto de publicar su libro

El próximo día 14 de octubre, María de Villota tenía previsto presentar su libro «La vida es un regalo» un testimonio que invita a la esperanza y que enseña a ver el futuro con optimismo. Publicado por Plataforma Editorial, la obra se basa en el cambio radical de vida que le produjo el accidente. Y es que planes no le faltaban. María era la responsable de la Escuela de Pilotos Emilio de Villota, representante y embajadora del día de la Mujer de la Comunidad de Madrid y embajadora contra la Violencia de Género.

El pasado mes de febrero, María de Villota anunciaba que había empezado a coger e coche, sólo utilitarios, no vehículos de gran cilindrada pero que le ayudarían a perder el miedo. Su objetivo: luchar y seguir luchando.