El paso a María Pita se peatonalizará al mismo tiempo que la Ciudad Vieja
02 jul 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Casi tres décadas después, el Ayuntamiento planea culminar la peatonalización de María Pita, casi lograda a finales de los ochenta, cuando se construyó el aparcamiento subterráneo. Desde entonces solo hay circulación en una esquina de la plaza, la que conecta las calles María Barbeito y Ángeles a través de Puerta Real. Pero pronto podría dejar de ser así, el plan del departamento municipal de Movilidad para restringir el tráfico en la Ciudad Vieja incluye la eliminación de ese acceso, una medida que habían solicitado tanto vecinos como comerciantes de la zona.
Todavía no hay fecha para hacer efectiva la decisión, pero el gobierno local afirma que será antes de que termine el mandato. Los plazos estarán marcados por los avances en la peatonalización de la Marina, ya que esa reforma afectará al entorno de Puerta Real y al triángulo verde situado entre el paseo de la Dársena y la calle Santiago, donde está la parada de taxis y un quiosco, en el que se podrían hacer reformas para permitir el paso directo entre ambas calles sin necesidad de una rotonda como la que existe ahora frente a Puerta Real.
Según los planes del Ayuntamiento, cuando esos trabajos estén listos se creará un circuito de calles para transitar alrededor del núcleo central de la Ciudad Vieja, al que solo podrán acceder los residentes, comerciantes, taxistas y vehículos de emergencia.
Ese perímetro interior estará vigilado mediante una red de lectura de matrículas, que sancionará a los vehículos no autorizados que entren en la zona. El gobierno local prevé que se puedan pedir permisos temporales para entrar dentro de ese perímetro en ocasiones concretas.
Antes de que el plan esté implantado por completo, el Ayuntamiento prevé una primera fase en la que se permitirá entrar en la Ciudad Vieja a todos los automóviles, como en la actualidad, mientras que se limita el estacionamiento a los residentes y comerciantes. Esas restricciones se implantarán este mismo verano, según los planes que maneja Movilidad, y para garantizar su cumplimiento se ampliará la presencia de la Policía Local y se señalizarán las zonas limitadas.
Aunque todavía no se han aplicado medidas, el plan ya está en marcha. La concejala de Movilidad, Begoña Freire, se reunió el viernes la semana pasada con representantes de los vecinos y comerciantes para mostrarles el programa que, según insistieron desde el gobierno local, se consensuará con ellos.