Detectan un exceso de radón en laboratorios de Aparelladores

La UDC ya solucionó el problema, que no llegó a afectar al personal

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A CORUÑA / la voz 20/03/2014 19:41 h

Galicia es una zona rica en radón, un gas invisible, silencioso, no huele y que es el causante del 50 % de la radiación que sufre un ser humano en toda su vida, además de ser un elemento cancerígeno si no se controla a tiempo. Su fácil filtración de la tierra al aire, sobre todo en superficies graníticas, provoca que muchas veces se concentren cantidades que exceden a lo recomendado en algunos edificios y viviendas.

Esto es precisamente lo que ha sucedido en varios laboratorios situados en los sótanos de la Escola Universitaria de Arquitectura Técnica (Aparelladores), donde se detectó una cantidad excesiva de este gas durante una revisión del equipo de Prevención de Riscos Laborais de la Universidade da Coruña. Según explicaron desde la UDC, este programa se dedica a medir las concentraciones de gas «naquelas instalacións susceptibles a priori de ter emisións de radon, como son algúns laboratorios situados no soto deste centro. Feitas as medicións pertinentes [mídese primeiro a concentración no ambiente e despois súmase ás horas nas que está exposta unha persoa], observouse que, efectivamente, nalgún punto concreto dos laboratorios había unha concentración de radon», recordaron.

A partir de ese momento, los responsables de la Universidade da Coruña, en colaboración con la dirección de la escuela, pusieron en marcha un dispositivo especial, que comenzó por «someter aos traballadores a un exhaustivo control de saúde que deu resultados positivos». Paralelamente, se decidió ventilar toda la zona afectada, puesto que está comprobado que esta es una solución que ha sido muy efectiva en casos similares al de Aparelladores.

Sin embargo, la UDC quiere ir más lejos y atajar el problema de raíz, partiendo de la propia construcción. «As medidas organizativas aplicadas deron resultados satisfactorios, baixando a concentración de gas a niveis aceptables, pero para dar máis tranquilidade ao persoal, vanse aplicar outro tipo de medidas dentro dunha ampla listaxe que establece o procedemento que xa se aplicou noutros edificios institucionais doutras entidades da cidade», explicaron desde la institución académica.

Casa de las Ciencias

Entre esos inmuebles que se vieron afectados por una concentración excesiva de radón está la biblioteca de la Casa de las Ciencias, que tuvo que cerrar sus puertas hace justo cuatro años. La edificación, situada en una zona a la entrada del parque donde está situado en primer museo científico coruñés, llegó a registrar cantidades de gas radón que duplicaban e incluso triplicaban los porcentajes permitidos por la Organización Mundial de la Salud.

Estar construida sobre una superficie granítica y no tener suficiente ventilación fueron las causas que provocaron esta acumulación excesiva de radón, que finalmente se solucionó con una correcta ventilación de toda la biblioteca de la Casa de las Ciencias, que en pocas semanas volvió a tener su actividad normalizada.

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