O Grove sancionará a los nudistas y multará a quien orine en el mar

El gobierno trasladó a la oposición la ordenanza de convivencia en las playas


vilagarcía / la voz

Algo más de veinte páginas ha empleado el gobierno local de O Grove en articular una «ordenanza reguladora do uso das praias» que será debatida y, salvo sorpresas, aprobada en el próximo pleno de la corporación. El documento, que lleva la impronta del concejal Fredi Bea, se despliega sobre todo tipo de supuestos y alcanza casi todos los movimientos de los bañistas. Bañistas que, por cierto, deberán ir cubiertos, ya que el nudismo es una de las cosas que la ordenanza pretende erradicar.

Fredi Bea le declara la guerra al nudismo en el capítulo de «normas básicas de uso». Ahí se señala que queda prohibida «a práctica do nudismo nas praias que teñan a consideración de urbanas e nas praias non clasificadas ou sinalizadas para este uso». No obstante, matiza la ordenanza que «poderase practicar o nudismo sempre e cando exista unha zona habilitada e sinalizada para iso». Aunque en la ordenanza, tan minuciosa, no se le pone nombre a ninguna de esas zonas en las que sería posible bañarse en cueros.

Desafiar esa norma y saltar a la arena sin ningún trapito encima está considerado por la ordenanza que ahora está cocinando el gobierno local como una falta leve. Objeto, pues, de una sanción que puede oscilar entre 60 y 300 euros. Esa es la misma multa a la que se enfrenta quien no observe otra de las normas recogidas en el documento. Se trata del apartado cuatro del artículo 11, sobre normas de carácter higiénico-sanitario.

Llegados a ese punto, se establece que «non está permitida a evacuación fisiolóxica no mar ou na praia». La inclusión de esta prohibición en el texto ya motivó alguna chanza en la junta de portavoces del pasado jueves, en la que algunos participantes, incluidos los del grupo de gobierno, se preguntaban cómo se podría vigilar el cumplimiento de esa norma.

Esta pretende dotar a los cuerpos de seguridad de un marco legal que permita perseguir comportamientos que interfieran en una convivencia pacífica en los arenales grovenses. ¿Y quién representará a la autoridad en la orilla del mar? Con la nueva ordenanza, los agentes de la Policía Local parecen ganar nuevas zonas de trabajo. Pero en aquellas playas en las que exista servicio de vigilancia, «o persoal e o voluntariado do servizo de Protección Civil e Emerxencias colaborará e apoiará ás autoridades e aos seus axentes no seu labor para dar cumplimento ao establecido na actual ordenanza». Como es lógico, cuando entre manos tengan una cuestión relacionada con la seguridad, su palabra será ley para los bañistas.

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