Noriega exige en París ser repatriado a Panamá como ex prisionero de guerra

Gabriela Calotti

INTERNACIONAL

Ayer llegó a Francia extraditado por EE.UU. tras cumplir 17 años de cárcel por complicidad con el tráfico de drogas

28 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El ex dictador panameño Manuel Antonio Noriega llegó ayer a París extraditado por Estados Unidos. Ante el juez al que fue llevado, exigió su repatriación a Panamá tras cumplir, dijo, su condena como «prisionero de guerra», pero el magistrado decretó prisión preventiva. La decisión será recurrida y el próximo 12 de mayo la defensa planteará la cuestión de la inmunidad de Noriega.

«Me atengo a que tengo derecho a todo lo que establece la Convención de Ginebra [...] a la repatriación tras el fin del cautiverio como prisionero de guerra», declaró Noriega, de 76 años, en el Palacio de Justicia de París.

Noriega fue capturado en 1989 después de que tropas estadounidenses perpetraran una cruenta invasión en su país y lo derrocaran, llevándolo a Estados Unidos, donde fue juzgado y condenado a 40 años de prisión, pena que después fue reducida a 17.

«Invoco el derecho que poseía como jefe de Estado cuando sucedieron los hechos», añadió Noriega, que fue condenado en ausencia en Francia a 10 años de reclusión por lavado de dinero del narcotráfico. E invocó además su deficiente salud.

Los dos abogados el ex dictador panameño, Olivier Metzner e Yves Leberquier, indicaron que esgrimirán su estatuto de prisionero de guerra, su inmunidad como jefe de Estado y que las acusaciones en su contra en Francia prescribieron.

Noriega debía recuperar su libertad en septiembre del 2007, pero permaneció en una prisión de Miami a la espera de una decisión sobre su extradición a Francia. En marzo pasado, el Tribunal Supremo de EE.?UU. rechazó su apelación contra la extradición. La secretaria de Estado, Hillary Clinton, firmó la orden de extradición, que fue ejecutada en la noche del lunes.

En 1999, la Justicia de Francia dijo que Noriega había lavado varios millones de euros presuntamente procedentes del cartel de Medellín. Tenía varias cuentas en París y Marsella. El dijo que sus inversiones procedían de su fortuna personal y del dinero que había ganado como agente de la CIA.

Noriega tomó el poder en Panamá a principios de los ochenta tras la muerte en un misterioso accidente de avión de Omar Torrijos, que había negociado con Washington la devolución del canal de Panamá. Noriega rompió con EE.?UU. después de haber sido su aliado fiel. Durante la presidencia de George Bush (1988-92), Washington lo acusó de complicidad con el tráfico de drogas. En Panamá afronta una condena a 54 años de cárcel por violaciones de los derechos humanos. Ayer, el embajador panameño en Francia, Henry Faarup, aseguró que su país se está planteando pedir formalmente la extradición de Noriega.