Evo Morales abre la posibilidad de una reelección más allá del 2015

José Arturo Cárdenas

INTERNACIONAL

La calma y la alta participación marcan los primeros comicios bolivianos tras la nueva Constitución

07 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Bolivia, el país más pobre de Sudamérica, celebró ayer en calma y con una alta participación unas elecciones en las que el presidente Evo Morales se da por reelegido para un segundo mandato, pero con la incertidumbre, a falta de resultados anoche, de si pasará el reto de ganar una votación que le permita el control del Congreso y gobernar sin tener que negociar con la oposición.

Morales votó en la región cocalera del Chapare, en el central departamento de Cochabamba, donde sorprendió con una declaración en la que abre la posibilidad de un tercer mandato, a partir del 2015, al decir que la elección de ayer puede ser interpretada como su primer período a la luz de la nueva Constitución promulgada en febrero de este año.

Es «constitucionalmente mi primera elección en base a la nueva Constitución política del Estado boliviano», dijo Morales, quien gobierna Bolivia desde enero del 2006. La Carta Magna, promulgada en febrero de este año, permite la reelección una sola vez.

Tranquilidad

Filas ordenadas con miles de personas en los centros de votación son una muestra de la tranquilidad del proceso electoral, en un panorama totalmente opuesto al que vivía Bolivia hace un año, cuando la polarización política puso al país al borde de una guerra civil. «Hay tranquilidad en los nueve departamentos del país», dijo el vicepresidente Álvaro García Linera al dar su parte sobre la jornada electoral, diagnóstico en el que coincidió la misión de observadores de la Unión Europea.

«La participación de la gente es ordenada y la votación es tranquila», dijo María Vallejos, presidenta de una mesa de votación en el colegio Hugo Dávila, en la zona central de La Paz. El panorama en los centros de votación en La Paz, sede de Gobierno y de unos 600.000 habitantes, es similar en todo el país, algo excepcional en un país con larga tradición de confrontación y que en sus 184 años de historia republicana registró más de 200 golpes civiles y militares.

Unos 55.000 policías y militares estuvieron encargados de dar seguridad electoral. De «históricas» calificaron medios de comunicación y analistas unas elecciones con muchas novedades, como el voto de los emigrantes desde España, Argentina, Estados Unidos y Brasil, y un nuevo censo electoral que ha registrado la cifra récord de 5,1 millones de personas con derecho a voto.

Otro de los aspectos inéditos es que Evo Morales es el primer presidente del último período democrático del país que se presenta a una reelección consecutiva, lo que, según todos los sondeos, conseguirá cómodamente en primera vuelta. Su más inmediato rival, aunque con una diferencia de 30 puntos, según los sondeos, es el candidato derechista Manfred Reyes Villa, que ayer garantizó que no planea abandonar Bolivia si pierde las elecciones, en relación a los juicios que el Gobierno ha iniciado en su contra por presuntos delitos en su gestión cuando gobernaba la Prefectura de Cochabamba. El otro candidato opositor Samuel Doria Medina, tercero en la intención de voto, rechazó la posibilidad de fraude

Después de ejercer su derecho al voto, Evo Morales manifestó que, en estos comicios, los bolivianos deciden si están «con el cambio» o si retornan al neoliberalismo que, a su juicio, no ha dado beneficio alguno al país. El izquierdista expresó su optimismo sobre los resultados, aunque prefirió no «cantar victoria» por adelantado.

No así su gran aliado, Hugo Chávez, que auguró anoche en su programa Aló, presidente que su homólogo boliviano obtendrá una victoria «aplastante».