Un arrepentido acusa a Berlusconi de tener vínculos con Cosa Nostra

María Signo

INTERNACIONAL

El ex mafioso Spatuzza afirma que su jefe le dijo que gracias a la seriedad de Il Cavaliere tenía al país en sus manos

05 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Escondido tras un biombo blanco y en una sala de máxima seguridad del palacio de Justicia de Turín, el ex mafioso y arrepentido Gaspare Spatuzza relacionó al presidente del Gobierno italiano, Silvio Berlusconi, y a la mano derecha de este, el senador siciliano Marcello Dell'Utri, con la Cosa Nostra.

Recordando una conversación de 1994 con su jefe mafioso, Spatuzza contó que «Graviano me dijo que todo lo que habíamos obtenido era gracias a la seriedad de las personas que habían llevado adelante esta historia y no como los cuatro socialistas que habían conseguido los votos en 1988 y1989». Además, añadió, Graviano mencionó «dos nombres, entre ellos el de Berlusconi. Yo le pregunté si era el del Canal 5, y me dijo que sí, y que había un paisano nuestro, Dell'Utri». Añadió que su jefe comentó que «gracias a la seriedad de estas personas, ahora teníamos el país en nuestras manos».

La audiencia se celebró ante el Tribunal de Apelación de Palermo, transferido a Turín por motivos de seguridad, que examina en segunda instancia la apelación del senador del Partido de la Libertad, Marcello Dell'Utri ya condenado a nueve años por asociación mafiosa. La defensa había solicitado que se revocara la orden de admisión del testimonio del arrepentido.

«He formado parte desde los años ochenta hasta el 2000 de una asociación terrorista-mafiosa», explicó el colaborador, quien ha reconocido que tras los atentados de Florencia, Milán y Roma de 1992 «nos metimos en un terreno que no nos pertenecía», y los describió como «anómalos» dentro de la estrategia de sangre de la Cosa Nostra. Aunque Graviano le explicó que «está bien que sumemos unos cuantos muertos, así quien tenga que moverse, ya espabilará».

Sobre la responsabilidad de la Cosa Nostra en las muertes de los fiscales antimafia Giovanni Falcone y Paolo Borsellino en 1992, Spatuzza la asume «porque eran enemigos nuestros», explicó.

Ya en la cárcel, en el 2004, se encontró a uno de sus jefes, Filippo Graviano, quien le dijo que había que avisar a su hermano Giuseppe porque «si no llegaba algo de donde tenía que llegar, se hablaría con los magistrados». Ante la petición del fiscal de explicarse mejor, Spatuzza volvió a referirse a Berlusconi y Dell'Utri : «El miedo de hablar del presidente del Gobierno era y es tanto...»

Marcelo Dell'Utri definió las palabras de Spatuzza de «petardo y no una bomba atómica». El senador aseguró que Silvio Berlusconi está tranquilo y que «son otros los problemas que lo ponen nervioso, como los que tiene con su mujer». Y acusó a Spatuza de ser el brazo de Cosa Nostra para derrocar al Gobierno.

Durante el Consejo de Ministro, Il Cavaliere habría asegurado que «es una locura de lo que me acusan, son cosas increíbles, que solo me hacen reír y nadie cree. Este Gobierno es el que más ha hecho contra la mafia».

El tribunal ha llamado a declarar a los hermanos Graviano y a otro mafioso, el día 11, para cotejar las palabras de Spatuzza.