Escepticismo en el Congreso ante el plan de Obama

Tatiana López

INTERNACIONAL

03 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Con escepticismo, y con más temor que prudencia, fue recibida ayer en el Congreso de EE.?UU. la nueva estrategia de Barack Obama para Afganistán. El varapalo político al presidente vino tanto de las filas republicanas como de las demócratas cuando ayer Hillary Clinton, Robert Gates y el almirante Michael Mullen trataron de lograr el apoyo político y financiero del Capitolio.

Entre las voces más críticas estuvo la del antiguo candidato presidencial y senador de Arizona, John McCain, uno de los pocos que desde el principio apoyó el envío de más tropas a Afganistán. Sin embargo, para el republicano el anuncio del calendario de retirada de 18 meses, antes incluso de que llegue el primer refuerzo, envía un mensaje equivocado al enemigo. «Fijar una fecha arbitraria [para la retirada] solo envalentona a Al Qaida y a los talibanes», dijo.

Otra de las dudas del Congreso es hasta qué punto el traspaso de poderes a las fuerzas locales será factible en tres años en un país consumido por la corrupción y con un Ejército imberbe. «¿Mi impresión es que los marines de EE.?UU. regresarán a las esquinas de Afganistán sin mucho apoyo por parte de sus compañeros afganos», afirmó el senador demócrata Carl Levin, presidente del Comité de Fuerzas Armadas del Senado, donde ayer los miembros del Gobierno defendieron la nueva estrategia.

El 25% de apoyo

La mayoría de los demócratas se oponen a un aumento de las tropas y prefieren que haya más atención y recursos para la capacitación de las fuerzas de seguridad afganas. También como Levin, muchos demócratas mostraron su oposición a continuar en una guerra que en estos momentos tan solo apoya el 25% de la población y que podría costarle al partido de Obama las próximas elecciones al Congreso, previstas para noviembre del 2010. La última de las dudas mostradas por los congresista es la capacidad del presidente Hamid Karzai para gobernar. Clinton intento sin gran convicción despejar el problema de la corrupción: «No nos hacemos ilusiones de que eso sucederá de forma fácil o rápida», añadió.

Los republicanos llevan meses criticando las «vacilaciones» de Obama, por tomarse más de dos meses para anunciar una decisión sobre Afganistán, algo que el ex vicepresidente Dick Cheney dijo ayer al diario Politico que ha dado una imagen de debilidad del presidente en la esfera internacional y ante los talibanes.