Las lluvias torrenciales causan la muerte de un policía en Inglaterra

Imanol Allende

INTERNACIONAL

Más de 200 personas fueron rescatadas de las inundaciones y 1.200 se quedaron sin suministro eléctrico

21 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Las fuertes lluvias que azotan el norte de Inglaterra y el sur de Escocia, «de proporciones bíblicas, que solo se ven una vez cada mil años», como las describió un político local, dejaron por el momento el balance de un muerto, un agente de policía que fue arrastrado cuando la riada se llevó el puente sobre el que se hallaba. Además, más de doscientas personas tuvieron que ser rescatadas por los equipos de emergencia.

El condado de Cumbria, en el distrito de los Lagos, un popular destino turístico, ha sido la zona más afectada por la lluvia que desde el jueves cae de manera torrencial en el norte de Inglaterra. La oficina meteorológica indicó que en la ciudad de Cockermouth cayó en menos de 24 horas el equivalente a toda la lluvia que suele caer en el mes de noviembre.

Como consecuencia, las aguas subieron en algunas localidades hasta dos metros y medio, los ríos se desbordaron y derribaron varios puentes. El agente Bill Barker, de 45 años, desapareció tras el derrumbe del puente Northside, en Workington. Su cuerpo fue recuperado tras varias horas de búsqueda. Un segundo puente fue derribado en en la misma localidad por la crecida del río Derwent, que lo arrastró todo a su paso.

En Cockermouth, más de 200 personas tuvieron que ser rescatadas por los equipos de emergencia, operación en la que también colaboró el Ejército.

Fue necesaria la intervención de varios helicópteros para socorrer a unas cincuenta personas que se refugiaron en los tejados de sus viviendas, mientras más de 1.200 se quedaron sin suministro eléctrico durante toda la noche. Por la mañana se podían ver árboles y coches flotando por las calles inundadas de la ciudad. «Pasará mucho tiempo antes que de Cockermouth se recupere de esto», señaló el dueño de un pub, mientras que el primer ministro británico, Gordon Brown, prometió ofrecer toda la ayuda necesaria a los equipos de rescate y de seguridad.