La falta de un liderazgo claro en la oposición explica un fenómeno pintoresco como el de Jonathan Krohn, un adolescente de 14 años, con tendencias conservadoras, que está siendo utilizado en los últimos días para intentar mostrar que las ideas conservadoras no se han venido abajo carcomidas por la crisis financiera.
Jonathan Krohn, que saltó a la fama gracias a una intervención de apenas tres minutos en el Foro Anual de los Conservadores, se ha ganado la simpatía del público gracias a su defensa a ultranza de los valores conservadores y a su verborrea imparable.
El adolescente es autor de un libro titulado Define Conservatism (El significado del conservadurismo) en el que, a lo largo de 86 páginas, trata de dar respuesta a la pregunta de qué es un político conservador. Para explicarlo, Krohn, estudiante de lo que en España sería primero de ESO, dice que un conservador que se precie debe reunir por lo menos cuatro requisitos: el respeto a la vida, el respeto a la Constitución, la defensa del individualismo y el rechazo al intervencionismo. «Por eso -aclara- si los republicanos siguen buscando a un líder ya saben por lo menos por donde empezar». A punto de tener su propio programa de radio, Krohn siente ya el peso de la responsabilidad.
«Ahora que soy un experto político, tengo la capacidad de influenciar a los demás. No puedo olvidarme de eso», declaró el muchacho.