El presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, llegó el domingo por la noche a Washington, donde se reunió con su mujer y sus dos hijas, que habían realizado el mismo viaje un día antes. En el avión que lo llevó desde Illinois, Obama dijo a los periodistas que se conmovió al dejar su casa de Chicago. «La casa estaba vacía», dijo el futuro presidente. «Fue un poco difícil».
De lo que no habló Obama fue de los dos escándalos que le pisan los talones y de los que intenta distanciarse. El más reciente tiene su origen en la decisión de Bill Richardson de retirarse de la nominación a secretario de Comercio porque un gran jurado lo está investigando por un posible caso de corrupción.
Según los asesores de Obama, cuando ambos políticos hablaron el viernes, el presidente electo no le pidió explícitamente a Richardson que se retirara pero cuando este ofreció hacerlo, Obama aceptó. Lo que todo el mundo se pregunta hoy es cómo es posible que en la oficina de transición no se enteraran de que Richardson estaba siendo investigado. Sobre todo teniendo en cuenta que el asunto es público desde el pasado verano.
Los funcionarios de la oficina de Richardson han explicado que este sí habló de la investigación antes de su presentación como futuro secretario de Comercio. Los asesores de Obama han confirmado este punto y han precisado que Richardson dio pruebas de que saldría exonerado en la investigación. Lo que ha ocurrido, según personas próximas al gobernador de Nuevo México, es que este pensaba que el trabajo del gran jurado acabaría antes y que no interferiría en su nombramiento. Cuando el pasado fin de semana vio que no iba a ser así, tomó la decisión de retirarse. Algunas fuentes anónimas de la oficina de transición han filtrado que los asesores de Obama no supieron que los hechos tenían tal gravedad.
Al mismo tiempo, ayer también llegó a Washington, Roland Burris, designado por el gobernador de Illinois, Blagojevich, para ocupar el escaño de Obama en el Senado. Burris insiste en que su nombramiento es legal a pesar de que Blagojevich está acusado de corrupción por haber intentado vender ese mismo escaño. Sin embargo, los demócratas del Senado están buscando la manera de dejar sin efecto el nombramiento. El propio presidente electo ha dicho que cree que Burris no debería ocupar la plaza.
La primera medida de Obama tras llegar a Washington ha sido elegir a Leon Panetta, ex asesor del presidente Bill Clinton, como próximo director de la CIA. Además, el almirante Dennis Blair, que fue comandante del Mando del Pacífico, será el próximo Director Nacional de Inteligencia, un cargo creado en el mandato de George W. Bush y que tiene como misión coordinar los trabajos de los distintos servicios de espionaje.
Panetta, que fue jefe de Gabinete de Clinton, ha sido hasta ahora director del instituto que lleva su apellido, dedicado a estudios políticos en la Universidad de California.