Exteriores comunica a la familia de Cendón que «lo tratan bien»

La Voz

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«Estamos un pouco máis esperanzados desde que dixeron que estaban ben». La familia de José Cendón, el fotoperiodista compostelano que permanece secuestrado en Somalia desde el pasado 26 de noviembre, se ha tranquilizado un poco después de que el Ministerio de Exteriores le hubiese confirmado que los captores tanto de Cendón como de su colega británico, Colin Freeman, «los están tratando bien», según manifestó ayer su hermana Julia.

Al parecer, el Gobierno español ha conocido la noticia de que ambos periodistas están vivos, gracias a intermediarios que están negociando su liberación, según afirmó la hermana del fotógrafo gallego. La madre de José Cendón, María del Carmen Docampo, confirmó también que «están localizados» en una zona de montañas rocosas, a unos 30 kilómetros al sur de Bosasso, en la que es difícil penetrar.

Según miembros de un clan nómada de las montañas de Sanaag, los periodistas «están en muy buenas condiciones y los secuestradores los han trasladado a otro escondite en estas mismas montañas». Los nómadas también afirmaron que el único problema del área es que «hay poca agua clara».

De lo que todavía no hay noticias hasta el momento es de una petición de rescate. María del Carmen Docampo confirmó ayer que «non hai novidade» a este respecto y que los secuestradores «non pediron rescate». «Chamaron aínda hoxe do ministerio [por ayer] e dixeron que están traballando conxuntamente co Goberno británico para seguir presionando», relató la madre de Cendón.

Su hermana considera que «la situación va por buen camino», pero que es posible que se prolongue, precisamente por el hecho de que todavía no se haya fijado una cantidad para liberar a los periodistas. Tampoco se ha detenido a nadie relacionado con el rapto de ambos periodistas, que se llevó a cabo cuando se dirigían a coger un avión de regreso a Etiopía, después de terminar un reportaje sobre los piratas somalíes. Las sospechas continúan apuntando a los traductores que Cendón y Freeman contrataron para hacer el reportaje y que habrían trabajado en colaboración con una milicia no identificada.