El Concello de Castro de Rei no tiene aún presupuesto para este año. La situación es la misma que la de otros municipios de la comarca, pero con el matiz de que esa situación ya se dio en el 2008 y en el 2009. La falta de mayoría que se arrastró desde las elecciones locales del 2007 hasta septiembre, mes en el que se anunció la entrada del BNG en el gobierno del PSOE y TEGA, generó esa situación. Este año, con votos suficientes para la aprobación, el gobierno local está pendiente de la Xunta porque su posible aportación para una infraestructura de imposible ejecución en solitario para las arcas municipales condiciona las cuentas.
El alcalde, Juan José Díaz Valiño, espera una respuesta de la Xunta sobre la obra de mejora del abastecimiento de agua tras la entrevista mantenida el pasado otoño. De un encuentro celebrado en Augas de Galicia salió con la noticia de que el Concello debería de realizar una aportación económica para la ejecución del proyecto, lo que supondría para las arcas municipales una contribución de unos 200.000 euros.
Valiño dijo ayer que no había recibido aún ninguna contestación, lo que supone, entre otros aspectos, que no sabe qué aportación realizará el Concello este año; y agregó que si la Xunta decidiese dividir en dos años la aportación al proyecto, cuyo coste total se sitúa en torno a 1,7 millones, el Concello adoptaría una posición similar.
Obra ansiada
La obra ya se le planteó al anterior gobierno autonómico, y su ejecución es esperada por el Concello como la medida que garantizará un suministro eficaz. Por otro lado, ni siquiera programas como el Plan E podrían servir para financiarla, ya que los proyectos para la segunda fase están cerrados y ese plan excluye la posibilidad de buscar fondos por otras vías para las obras que se incluyan.