Los radares de la Ronda da Muralla captaron coches a 133 por hora

LUGO

25 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

A partir del lunes, los conductores que circulen por la Ronda da Muralla deberán estar muy atentos al velocímetro. Si días pasados entró en servicio el «foto-rojo» situado junto a la gasolinera, el lunes comenzarán a funcionar los radares fijos instalados a la altura de los números 68 (inmediaciones del edificio administrativo de la Xunta) y 156 (junto a la Porta Miñá). Estos aparatos se activarán cuando los vehículos alcancen los 61 kilómetros por hora, según dio a conocer ayer el concejal de Protección da Comunidade, José Rábade.

No hay voluntad recaudatoria en el gobierno local, sólo decisión de mejorar la seguridad del tráfico rodado y peatonal en una calle en la que se han producido víctimas mortales. Lo dijo ayer el edil José Rábade al dar a conocer que el lunes entrarán en funcionamiento los dos radares instalados en la Ronda da Muralla, fácilmente identificables porque tienen forma de armario y son de color negro.

Límite

En la citada vía, la velocidad está limitada a 50 kilómetros por hora, pero los radares se activarán cuando se alcancen los 61 kilómetros por hora. El mismo integrante del gobierno local explicó que los radares entran en servicio una vez superado el trámite de homologación y después de ser sometidos a pruebas. La homologación se produjo el pasado día 15. En las pruebas, captaron durante la noche un vehículo que circulaba a 133 kilómetros por hora, y otros tres que alcanzaban los 104 kilómetros por hora. Desde principios de mes, los indicados aparatos registraron unas quinientas infracciones.

El edil Rábade pidió a los lucenses que respeten las normas de tráfico, porque es la mejor manera de conseguir una circulación segura. Igualmente, indicó que el incumplimiento de las disposiciones acaba con frecuencia en el pago de una sanción y en la pérdida de puntos en el carné de conducir.

Por otra parte, en respuesta a preguntas de los periodistas, el citado miembro del gobierno local recordó que la empresa a la que fue encargado da los últimos retoques al proyecto del plan de movilidad. Dijo que, en síntesis, el citado documento, atiende a la ordenación del transporte público y privado, el incremento de la peatonalización y promociona el uso de la bicicleta El edil eludió responder a la pregunta de por qué si el gobierno local quiere estimular el uso de la bici como medio de transporte no ha programado en las nuevas urbanizaciones ni un solo metro de carril-bici. Indicó que es un aspecto que deberá tenerse en cuenta en el futuro en los nuevos desarrollos urbanísticos.

Por otro lado, Rábade declaró que los lucenses, en general, son buenos conductores, como lo demuestra el alto porcentaje (79,8%) que logró puntos extra en la reciente campaña de la Dirección General de Tráfico.