Desguaces lucenses tienen en junio un incremento del 30% en bajas de vehículos

Carlos Vázquez

LUGO

Había inquietud así que bastó un simple anuncio para empezar a ver algunos claros en todo lo que rodea al mundo del automóvil, que pese a las incertidumbres, parece haber tocado fondo y podríamos estar ante el final de un ciclo negativo. Buena prueba de ello es el incremento en el número de bajas que están tramitando este mes los desguaces lucenses, que son un buen termómetro para medir el nivel de confianza de los consumidores que están dispuestos a sustituir su viejo automóvil.

¿Quiere decir que se ha superado ya lo peor de la crisis que ha venido afectando al sector? Pudiera ser, aunque lo dicho hasta aquí tiene su truco pues todo esto ocurre solo después de que el Gobierno hubiera aprobado el Plan 2000E que concede ayudas directas para la adquisición de vehículos nuevos.

Los desguaces consultados hablan de un incremento que se sitúa entorno al 30% en lo que va de mes. «Agora estanse recollendo coches diariamente cando antes ao mellor entraba un cada tres días», asegura Ángel Vila, encargado de desguaces Corgo. Añade que el aumento ya se había apreciado con el Plan Vive aunque no fue hasta ahora, subraya, cuando de verdad se percibe un cambio de tendencia que les hace ser más confiados de cara a los próximos meses. «En 2008, como mucho entraban dos vehículos diarios pero desde hace unas semanas la media subió claramente a tres y la progresión parece que sigue en línea ascendente», explica Carlos Fernández Herbón, propietario de Ceao Desguaces.

Manuel Álvarez, propietario del desguace Manolo, de Monforte, refrenda lo dicho por todos basándose en que sin ir más lejos un día hicieron tres Plan 2000E y el viernes por la mañana -momento en el que fue consultado- ya habían firmado otro más, lo cual no ofrece dudas, aduce, de que algo está cambiando para bien. En la misma línea se posiciona Luis Miguel Guizán, que trabaja en el desguace Árbol O Santo, de Vilalba. Reconoce que desde principios de mes están recogiendo entre 3 y 4 coches más a la semana.

Y Jorge Fernández, propietario de los desguaces Herbón, de Lugo, suscribe esa progresión aunque estos dos últimos establecen algunos matices a cómo se están desarrollando las cosas, teniendo en cuenta que todavía es pronto para evaluar con perspectiva lo que está ocurriendo. De hecho, aunque la mayoría ya se muestra optimista, hay determinadas zonas de la provincia donde el cambio de ritmo se está produciendo pero a un piñón más pequeño. En la costa lucense tienen depositadas muchas esperanzas en la inminente campaña de verano.

«De momento aquí non se está percibindo que haxa un gran empuxón, algo de máis movemento hai pero agardamos que coa chegada do verán se cumpran os resultados e as boas previsións que se anuncian e producen xa noutras partes da provincia», declara Mariluz García, administradora de los desguaces A Mariña. Otros, más nostálgicos, recuerdan el Plan Prever y el que para ellos fue el mejor año en cuanto a entradas de vehículos. «En 1998 recolliamos sobre dous coches diarios pero de momento o novo Plan pouco se nota aquí», lamenta Antonio López, que trabaja en el desguace Carrete, situado a las afueras de Sarria.

Nuevos, al desguace

La determinación de los propietarios y las ayudas directas aprobadas por el Gobierno -a las que se adherirá en breve la Xunta- están propiciando un efecto colateral con el que no se contaba o del que nada se había mencionado hasta el momento.

«O 70% dos vehículos que estamos dando de baixa valían perfectamente para circular», asegura Ángel Vila (Desguaces Corgo). Partiendo de esa misma idea, Manuel Álvarez (Desguaces Manolo) pone el dedo en la llaga al decir que «están entrado coches impecables que dá ata pena desfacelos».

Álvarez revela que esos propietarios podrían venderlos «perfectamente» en el mercado de segunda mano, por dos o tres mil euros, precisa, aunque los dueños prefieren, arguye, deshacerse de los vehículos por dos buenos motivos: evitar el riesgo que supone tener que asumir una garantía de un año -tiempo durante el cual el antiguo propietario deberá hacerse cargo de las averías que sufra el vehículo de ocasión-, además de poder sacar provecho a las ayudas que se conceden en este momento. Ya sea para desguazar o para vender convendría tener en cuenta que «cada coche tiene su venta», dice Ismael Rodríguez, de Ceao Desguaces.