El nuevo trazado de la futura autovía entre Lugo y Santiago (A-54) para el tramo que discurrirá desde Arzúa hasta Palas de Rei satisface la principal demanda de los agentes sociales, políticos y económicos de Melide a tenor de que recorta considerablemente la cercanía de la vía de alta capacidad al municipio. La señal más evidente es que el principal enlace de acceso al vial se ha proyectado, según los datos facilitados por el Concello, a trescientos metros del campo municipal de fútbol y, por consiguiente, a menos de 2,5 kilómetros del centro urbano de la localidad. Frente a esa conexión, la prevista en el estudio informativo aprobado hace seis años por Fomento alejaba la autovía del casco urbano unos 10 kilómetros, aproximando el trazado viario a Agolada.
El que será el principal enlace del vial en Melide se tomará desde la carretera que conduce a ese municipio pontevedrés y, por tanto, al vecino de Santiso. No es el único que contempla el nuevo corredor aprobado con carácter provisional por el departamento que dirige el político gallego José Blanco, que estudió dos enlaces más, uno de los que dará servicio directo al polígono industrial del municipio melidense al haberse proyectado en la proximidades de la conocida como zona de O Coto, en el límite provincial entre A Coruña y Lugo. El estudio informativo del corredor, que el jueves se publicó en el Boletín Oficial del Estado , recoge explícitamente al respecto que «a la altura del parque empresarial de A Madanela, se acerca a la carretera N-547», el vial nacional que comunica Lugo y Santiago vertebrando los municipios por los que discurrirá la futura autovía.
El lugar de Remonde, en el concello lucense de Palas de Rei, es el punto previsto para habilitar ese segundo enlace, al que se suma un tercero y último en Visantoña. La carretera provincial que conduce hasta esa parroquia de Santiso desde el casco urbano de Melide servirá de vial para acceder a esa concesión, que estará ubicada a ocho kilómetros de la capital comarcal. Además, el trazado entre Arzúa y Palas, de 28,12 kilómetros, contempla la construcción de dos viaductos para salvar los ríos Catasol y Furelos, tal y como avanzó el gobierno melidense, desde el que declinaron emitir una valoración añadida a la satisfacción manifiesta por la aprobación del nuevo trazado.
El nuevo trazado para el tramo intermedio de la autovía entre Lugo y Santiago causó malestar, aunque en diferente grado, entre la clase política de Agolada en la medida en que el primer corredor aprobado por Fomento acercaba la vía de alta velocidad al municipio pontevedrés en detrimento de los intereses de Melide. El alcalde agolense, Ramiro Varela, dice que la lucha no ha acabado y que desde el Concello se presentarán todas las alegaciones posibles y apunta que «vamos a seguir dando a lata».
Cree que la alternativa elegida supone dejar la autovía «a un kilómetro e medio de Melide e a uns 17 ou 18 de Agolada». Cree que el cambio del trazado afecta no solo a Agolada sino también a municipios de la zona como Santiso, Antas o Rodeiro a los que el trazado original «lles beneficiaba máis».