Un ex agente de una entidad dedicada a conceder créditos al consumo, José Arias Pérez, aceptó dos años de cárcel por los delitos de falsedad documental y estafa. El imputado urdió una trama, en la que participaron otras dos personas, José Luis Álvarez Cedrón y Jesús Rodríguez Ares que también fueron condenadas cada una de ellas a seis meses de prisión, para quedarse con dinero de créditos.
Para la concesión del crédito, la entidad para la que trabajaba Arias Pérez exigía un previo contrato de compra venta de objetos y la entidad pagaba el dinero siempre al proveedor de bienes y nunca a particulares, para evitar posibles fraudes. En febrero de 1999 contactó con los otros dos acusados que simularon que uno le vendía a otro una serie de efectos por unos 9.000 euros. La venta fue ficticia, sin embargo confeccionaron una factura por dicho importe, creando así un documento mercantil sin base real.
Para acreditar la solvencia de uno de los imputados confeccionaron tres nóminas a su nombre en las que figuraba como trabajador de una empresa. También aportaron una declaración de la renta que no se correspondía con la realidad y una nota del registro de la propiedad en la que figuraba como titular de un inmueble que no existía.
La entidad para la que trabajaba Arias Pérez aceptó los documentos y otorgó un préstamo por 7.067 euros que entregó a José Luis Álvarez, a través de un cheque. El crédito debería ser pagado en varias mensualidades, sin embargo solo fueron realizadas dos entregas. Los imputados se quedaron con el dinero.