El Concello de Cabreiros ya sabe que en Cabreiros hay dos nuevos manantiales de agua que podrían aumentar las reservas municipales. Las obras del tramo Cabreiros-Vilalba, único de la autovía Ferrol-Vilalba (AG-64) que aún está en obras, han destapado dos manantiales cuyo destino decidirá el gobierno local dentro de varios meses.
Los dos lugares en los que ha aparecido agua están relativamente próximos entre sí -a varios centenares de metros, según calculó ayer el concejal Antonio Riveira- y a poca distancia de un depósito que forma parte de la red general de abastecimiento del municipio. No obstante, el Concello ha decidido esperar a un período de menos lluvias para analizar si se conectan con la red de suministro.
A la espera de datos
Riveira explicó que la espera tenía razones que la justifican. En primer lugar, se podrá saber con más certeza cuáles son las reservas cuando pasen unos meses sin precipitaciones intensas; en segundo lugar, no se descarta que las obras, que aún incluirán nuevos movimientos de tierra, lleguen a causar la aparición de algún otro manantial, con lo que se prefiere tener más información antes de afrontar cualquier trabajo que enlace los lugares donde brota el agua con la red general del ayuntamiento.
«Prudencia». Así definió ayer el mencionado concejal la actitud del gobierno local, que, sin embargo, estaría dispuesto a entroncar los manantiales que aparecieron y otros que se destapasen con las obras si se observasen unas reservas interesantes. Aunque no se dispone de datos exactos, las impresiones municipales apuntan a que uno de los dos manantiales descubiertos tiene mayores reservas que el otro.
Pese a que las posibles obras no se concretarán por ahora, Riveira aseguró que bastaría una tubería de unos 200 metros para conectar los dos puntos con un depósito que está situado en la parroquia de Cabreiros. El Concello incluso cree que la empresa adjudicataria de las obras de ese tramo de la AG-64 podría colaborar en los trabajos, que contarían también con aportación municipal. Sin haberse concretado todavía el presupuesto, Riveira manifestó ayer que el coste de las obras no sería especialmente caro.
Poblaciones unidas
La red general del municipio llega a seis de las diez parroquias que lo integran -Roupar, Cabreiros, Candamil, Burgás, Xermade y Momán- y todas, salvo de la esa última parroquia, están conectadas entre sí. La razón de esa unión está en la diferencia de reservas de unas a otras y en los problemas que se presentan cuando el estiaje es prolongado.