Temor en sacerdotes de Terra Chá ante nuevos robos

x.m. palacios, lucía rey VILALBA, LUGO / LA VOZ

LEMOS

El delegado de Patrimonio pide a los vecinos colaboración

16 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La situación creada en la comarca de Terra Chá por los robos en iglesias y capillas ha tenido un nuevo capítulo con la sustracción de las campanas del templo parroquial de As Goás (Abadín). El robo supone en cierto modo un salto cualitativo, dado que desmontar las campanas y trasladarlas a un vehículo para llevarlas a algún lugar no solo requiere conocimiento del lugar sino también intervención de varias personas.

Ayer, un día después de que se conociese el hecho delictivo de la citada parroquia, la impresión pulsada en sacerdotes de la comarca apuntaba a un cierto pesimismo ante la posibilidad de que mejorase la situación. Según los casos, las opiniones recabadas mostraban la impresión de que la tendencia se mantendría y de que lo ocurrido en As Goás supone un paso más dentro de lo ocurrido. Uno de los sacerdotes con los que contactó este periódico aseguró que la situación era aún menos preocupante que en otros lugares.

Restituto Prieto Verdes, párroco de As Goás y de otras seis feligresías de Abadín y de A Pastoriza, opina que la situación puede seguir igual o empeorar teniendo en cuenta que las circunstancias económicas tampoco parecen indicar una mejoría; y recalca que si la situación «non mellora», hechos de este tipo pueden repetirse.

Un opinión similar es la de Alfonso Blanco, encargado de varias parroquias de Guitiriz en las que se cometieron diversos robos en los últimos años. Blanco cree que la tendencia puede mantenerse «pola situación económica que hai». Este sacerdote, además, no descarta que haya bandas que organicen y planifiquen robos en diferentes lugares: «Iso téñoo claro», dijo.

Félix Villares, que atiende tres parroquias de Vilalba y es delegado de Patrimonio de la diócesis de Mondoñedo-Ferrol, solicitó más intervención: «A isto -dijo- hai que poñerlle remedio». Por otro lado, solicitó a los vecinos que avisasen a las fuerzas del orden si veían algo sospechoso cerca de viviendas y de iglesias, y además agregó que robos como las de las campanas tenían un claro fin: una sustracción así tiene sentido, manifestó, si alguien está dispuesto a comprar ese material.

Antonio Valín, miembro del equipo pastoral de Vilalba y vicario de Terra Chá, explicó que no veía los robos como el principio de algo más grave y sistematizado, aunque admitió que en las iglesias parroquiales ya no guardan objetos de valor debido precisamente a los robos.