Rectoral dispondrá de 60 hectáreas de viña tras comprar también en Quiroga
CHANTADA
La bodega Rectoral de Amandi, que este año pondrá en el mercado algo más del 40% de la producción total de Ribeira Sacra, continúa con los planes para autoabastecerse de uva que inició en el año 2006 con la plantación de veinte hectáreas de viñedo en terrenos próximos a sus instalaciones en la parroquia de Amandi, en Sober. Tras la posterior adquisición de otras diez hectáreas en el municipio ourensano de A?????Peroxa, acogido a la subzona de Chantada de la denominación de origen, el Grupo Arnoya se ha hecho ahora con treinta hectáreas más en la zona de Campos de Vila, cerca de Quiroga.
Los proyectos de Rectoral para disponer de viñedo propio siguen ritmos diferentes. Aunque la plantación realizada en las proximidades de la bodega ya ha dado alguna producción este año, en A Peroxa se está acondicionado el terreno y en Quiroga todavía no se ha empezado a trabajar. A diferencia del viñedo de Amandi, que fue preparado por una empresa ourensana, las obras de las nuevas explotaciones serán contratadas directamente por la bodega.
En todos los casos, el Grupo Arnoya ha adquirido superficie que estaba a monte en zonas de ladera, que plantará con derechos de producción procedentes de arranques en otras comunidades autónomas. Otro denominador común de los viñedos que prepara en Ribeira Sacra es el aterrazamiento del terreno de forma compatible con el uso de maquinaria.
Parcelas mecanizables
En las instalaciones de Rectoral de Amandi entraron este año del orden de 2.300.000 kilos de uva -el total controlado en el conjunto de la denominación de origen fue de 5.614.000-, producción que en su inmensa mayoría fue comprada a cosecheros de las diferentes subzonas. La dependencia de proveedores externos, que ha sido la pauta desde la puesta en marcha de la bodega del Grupo Arnoya, se reducirá sensiblemente una vez que las sesenta hectáreas de viñedo estén en plena producción. Tomando como referencia la producción máxima autorizada por el consejo regulador, podrá sacar de estas parcelas alrededor de 450.000 kilos de uva.
Fuentes del sector coinciden en señalar que la intención de la bodega es seguir adquiriendo terrenos, siempre que reúnan las condiciones adecuadas, para disponer al menos de cien hectáreas de viñedo propio. En un momento en el que las ventas están funcionando bien, tanto Rectoral como otras firmas importantes de Ribeira Sacra han comenzado a ampliar sus viñas con vistas al futuro. La elevada media de edad de la mayoría de los viticultores y los problemas añadidos que se derivan del cultivo en fuerte pendiente hacen pensar a los elaboradores que la disponibilidad de uva se reducirá drásticamente a medio plazo.