Las deudas del Concello y el proyecto de aguas termales causaron controversia en Antas

La Voz

LEMOS

El grupo del gobierno, del PP, y los de la oposición, del PSOE y BNG, dejaron patente de nuevo en el pleno celebrado ayer la gran brecha que los separa, que tiene como telón de fondo la prórroga de los presupuestos ordinarios que se repite desde el año 2004. Para protestar por esta situación, los dos grupos minoritarios permanecen de pie cuando se tratan asuntos relacionados con el reconocimiento de créditos, como ocurrió en esta última sesión, según destacaron la portavoz socialista, Pilar García Porto, y el nacionalista Xabier Doval.

En concreto, el organismo local dio el visto bueno al reconocimiento de una deuda de 37.000 euros a la empresa Gas Natural Fenosa por el suministro de electricidad durante el primer semestre del año pasado; a otra de 9.800 euros de Sogama por el primer cuatrimestre del mismo ejercicio, y a una tercera de más de 40.000 euros por la participación del Concello en la Axencia Galega de Desenvolvemento Local.

Los apartados dedicados a las retribuciones del personal municipal y al coste del servicio de ayuda a domicilio recibieron el visto bueno sin enfrentamientos, pero no ocurrió lo mismo en el de la propuesta de obras que incluirá Antas con cargo al programa estatal del FEIL. Ambos portavoces criticaron que el Concello dedique los 271.000 euros que le corresponden al municipio en el fondo estatal «á réplica dun complexo castrexo e a un horto ecolóxico», según la expresión de la representante socialista, propuesta que también fue calificada de dislate, por el del Bloque.

Proyectos faraónicos

De acuerdo con este criterio, el dinero será invertido en la recuperación de unos proyectos sin rematar y que el organismo municipal dejó deteriorar, sin que repercutan en la creación de empleo ni tengan beneficios para los vecinos. García Porto dijo que el alcalde eligió ambas obras por el coste político que tiene, dado que los vecinos ven mal las inversiones ya realizadas en esas obras faraónicas, que no tienen ningún uso. Los dos portavoces criticaron la falta de servicios básicos como agua y saneamiento en los núcleos.