La autovía A-72 cruzará el río Miño mediante un puente de 670 metros de longitud y atravesará la zona ribereña de Chantada bajo tierra, con un túnel que medirá un kilómetro y medio. Son dos de las principales novedades del estudio informativo sobre este tramo de la futura autovía, publicado ayer en el Boletín Oficial del Estado por el Ministerio de Fomento. La elección final de los técnicos supone un cambio significativo sobre la primera alternativa propuesta. La nueva propuesta hace pasar la autovía más lejos de la iglesia de Santo Estevo de Ribas do Miño, y de paso salva la emblemática zona de viñedos de San Fiz.
El lugar elegido para el puente y el túnel está a 650 metros al norte de la iglesia, entre este monumento y la central hidroeléctrica de Belesar, más o menos a la altura de la minicentral construida a los pies de la presa.
cerca de la presa de Belesar
entre este monumento y la presa de Belesar
El estudio informativo sobre el tramo con el que la futura autovía pasará del municipio de O Saviñao al de Chantada por encima del cauce del Miño está en exposición pública desde ayer. Los dos ayuntamientos tienen, también desde ayer, copias de esta parte del proyecto, que difiere considerablemente de la primera versión sugerida por los técnicos en mayo del 2007. En aquel entonces, los especialistas del ministerio se decantaban por cruzar el Miño cerca del puente del actual corredor Monforte-Lalín. La autovía se acercaría a la orilla bajo tierra, con un túnel que pasaría por debajo de la iglesia de Santo Estevo de Ribas do Miño, en O Saviñao, y salvaría el río con un puente de ochocientos metros para encarar las proximidades del casco urbano de Chantada por el sur y a través de los espectaculares viñedos en bancales de la zona de San Fiz.
Pero después de aquello, la Consellería de Cultura delimitó una amplia área de protección alrededor de la iglesia románica de Santo Estevo de Ribas do Miño, que entró en vigor a finales del 2008 y que impide en la práctica la construcción de una autovía cerca de este monumento. La novedad obligó al ministerio a revisar sus planes y el resultado es el estudio informativo hecho público ayer.
Los portavoces de Fomento confirman que la nueva propuesta contempla las indicaciones de la Xunta y también las aportadas por el Ministerio de Medio Ambiente.