Caixa Galicia programa desde el martes un ciclo de diez películas relacionadas con el teatro

S.Varela

LEMOS

El teatro ha sido siempre fuente de inspiración para el cine. Son primos hermanos, con protagonistas, directores y autores comunes en ambos lados de la escena. Por ello, de los escenarios han salidos destacadas películas y, últimamente, al revés, hay funciones que reflejan guiones cinematográficos. Pero además de estas confluencias, al cien le ha gustado reflejar ese mundo teatral entre sórdido y glamuroso, entre actrices alcoholizadas y míticas, entre directores de escena intransigentes y autores nerviosos ante el estreno.

La Fundación Caixa Galicia propone a los lucenses un repaso amplio y variado de cómo el cine ha reflejado el teatro. Se trata de un ciclo, titulado Espazos teatrais , de diez películas, que comienza este martes con un clásico, aunque solo tenga poco más de veinte años: Viaje a ninguna parte , de Fernando Fernán Gómez.

El ciclo se completa con Abajo el telón , todo un homenaje de Tim Robbins a Orson Welles y su compañía teatral y antes de este genio se dedicase al cine. Seguirá con Absolute Wilson , film de hace un par de años sobre la figura del actor Robert Wilson. También se podrán ver dos comedias, la moderna ¡Qué ruina de función! , de Bogdanovich; y el clásico Ser o no ser , del maestro Ernst Lubitsch. El 30 de diciembre y el 13 de enero se podrán ver los dos clásicos por excelencia del teatro: Eva al desnudo , de Mankiewicz; y Los niños del paraíso , de Marcel Carné. Serán citas obligadas para los amantes del cine y del teatro.

El ciclo terminará con tres películas de los últimos 30 años. El último metro , la última película de malogrado Truffaut; Opening night , de ese irrepetible genio de la escena y también malogrado John Cassavetes; y Looking for Richard , reflexión y amor de Al Pacino sobre Shakespeare.