Un santuario de origen románico, unos célebre s manantiales y un balneario ilustre

La Voz

LEMOS

Aunque su importancia artística no sea tan elevada como la de las principales iglesias de la ruta del románico de Pantón, el santuario de Augas Santas ofrece un indudable interés. El templo conserva diversos testimonios de su origen románico, entre los que destacan dos columnas con capiteles esculpidos, situadas en el presbiterio. En el arco de la nave están labradas otras interesantes figuras. La construcción destaca además por un amplio pórtico sostenido por unas altas columnas cuadrangulares.

La romería que se celebraen este santuario está muy relacionada con la presencia de los manantiales de agua medicinal, quizá ya conocidos en la época romana, como parecen atestiguar algunos vestigios arqueológicos.

Tradición balnearia

A mediados del siglo XIX se construyó en el lugar un balneario que a pesar de sus modestas dimensiones alcanzó una gran fama y llegó a atraer a numerosos agüistas de toda Galicia, Portugal y otras zonas de la Península. Pasada su época de esplendor, el viejo balneario cayó en decadencia a principios del siglo XX, pero el lugar siguió siendo visitado constantemente por los vecinos de la zona, que siempre han apreciado mucho las virtudes curativas de estos manantiales. De la antigua casa de baños, que además de caer en el abandono sufrió un incendio, quedan hoy unas ruinas que dan testimonio de esta larga historia.

En el año 2006 abrió sus puertas el actual hotel balneario de Augas Santas, recuperando la antigua tradición local con una moderna oferta de turismo termal y deportivo. Entre sus instalaciones destaca un amplio campo de golf formado por dieciocho hoyos.