Un total de 37 distinciones en siglo y medio

La Voz

LEMOS

Aunque la Diputación se constituyó el 11 de noviembre de 1835, bajo la presidencia de Jacobo Llorente, hasta el 1857 no concedió la primera distinción. Los ingenieros Joaquín Ortega, Celedonio Oribe y José Faro recibieron la primera medalla de oro, y la única colectiva, en reconocimiento por acceder a las peticiones de la institución lucense y modificar el trazado del ferrocarril entre A Coruña y Madrid, favoreciendo los intereses de Lugo y del resto de la provincia.

En el otro extremo de la cadena, en noviembre de 1998 la propietaria del Pazo de Tor, actualmente integrado en la Rede Museística Provincial, María Paz Taboada, recibió a título póstumo la medalla de oro de la Diputación y fue nombrada hija adoptiva. Más recientemente, el 22 de diciembre del 2003 tuvo lugar la concesión de la que hasta el momento es la última medalla, otorgada al director general de Caixa Galicia, José Luis Méndez.

En todo este tiempo la corporación provincial aprobó la concesión de 11 medallas de oro, una de plata, que le fue concedida al fundador del Museo Provincial, Manuel Vázquez Seijas; nombró a nueve hijos adoptivos, de los que solamente una fue mujer, y designó a una quincena de hombres «hijos predilectos», según la documentación manejada por el jefe de protocolo de la entidad. Con sus tres distinciones, una por duplicado, Franco es el más galardonado en toda la historia de la institución.

Aplicar la ley

Fuentes de la Presidencia provincial explicaron ayer que su intención es aplicar la Lei de Memoria Histórica de forma progresiva y meditada, y que se están poniendo al día sobre el amplio pasado de decisiones y acuerdos que hay en la historia de una institución con tan larga trayectoria.