José Blanco afirma que la autovía a Ponferrada se hará gracias a él y a Zapatero, y a pesar de los técnicos

C. C.

LEMOS

El PP lo había retado a poner plazos a la autovía Monforte-Ponferrada, y José Blanco no evitó la confrontación. El secretario de Organización del PSOE y cabeza de la candidatura provincial al Congreso fue ayer el protagonista absoluto del mitin central de esta formación en Monforte. Por lo que dijo y también porque la coincidencia del debate a tres en la TVG hizo caer a última hora a Emilio Pérez Touriño del cartel.

Si en el PP le exigieron explicaciones, Blanco les reprochó que actuasen como «el profeta de las siete plagas» y se reivindicó sin tapujos como el primer responsable de que Monforte y Ponferrada vayan a estar unidos por una autovía. De hecho, primero dijo que él era el único responsable. «He sido yo y nadie más que yo el que introdujo ese proyecto en el Plan General de Infraestructuras», afirmó. Pero enseguida avisó al auditorio que estaba exagerando, que tenía alguien con quien compartir el mérito. Y para explicarlo, desveló algún detalle jugoso sobre la gestación del proyecto y su aceptación en el Ministerio de Fomento. «Miento, tuve una ayuda -relató-. Una vez que se hizo el estudio, los técnicos dijeron que esa autovía no iba a ser rentable y que no debía hacerse; y el presidente del Gobierno intervino y dijo que Ponferrada y Monforte se merecen esta conexión». Sobre los plazos no añadió nada nuevo, sólo que todo marcha según lo previsto y que una obra de esta envergadura tiene etapas que quemar.

Blanco fue el último orador de un mitin que empezó a las nueve de la noche y que reunió a unas cuatrocientas personas en el polideportivo del instituto Río Cabe. Le precedieron el senador aspirante a la reelección Luis Ángel Lago, que reivindicó los avances sociales de estos cuatro años. Antes de él intervino, presentada por José Tomé, la candidata monfortina Margarita López Rodríguez, que repasó la legislatura en clave local con mención especial a la eliminación del cruce de la N-120. Margarita López preparó el ambiente para el número dos del PSOE con un elogio superlativo: «A la autovía de Ponferrada van a tener que llamarle autovía Pepe Blanco»