Tras una primavera muy calurosa, en el primer fin de semana estival se rebasarán los 30°
21 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.A las 19.16 horas de hoy será oficialmente verano. Después de una primavera excepcional en Galicia (seca y con calor de récord), la pregunta que ahora flota en el ambiente es: ¿qué le depara la estación estival a la comunidad? La respuesta no es sencilla. De hecho, dos centros norteamericanos que elaboran predicciones a medio plazo ni siquiera coinciden en sus pronósticos. Uno de ellos (de la Universidad de Columbia) cree que es muy posible que este verano se registren temperaturas más altas de lo habitual en Galicia. El otro (la National Oceanic and Atmospheric Administration, NOOA) dice en cambio que el calor será el normal para la época y que incluso en agosto los valores podrían ser algo fríos. Más cerca, en MeteoGalicia, el predictor Juan Taboada afirma que este tipo de pronósticos estacionales «no acaban de funcionar del todo bien» en Galicia al tratarse de una zona pequeña, de transición de frentes y sensible a pequeñas variaciones. Lo único que el meteorólogo se aventura a predecir es que «en principio, no hay nada en la atmósfera que haga pensar que este verano se tenga que destacar ni hacia una dirección ni hacia otra». «Pero que no haya nada anómalo ahora no significa que en 15 o 20 días las borrascas peguen un salto fuera de su latitud normal y tengamos una sorpresa», añade.
Lo que sí se da por seguro es que este fin de semana, el primero del verano del 2011, traerá bastante calor. Aunque la estación empieza algo gris y con lloviznas (hoy, mañana y parte del jueves), un anticiclón entrará la noche de San Juan y Galicia quedará bajo su influencia. El tiempo será seco y caluroso durante todo el fin de semana, especialmente el domingo, cuando se prevé que los termómetros lleguen a los 30 grados en la costa gallega y alcancen incluso valores superiores en zonas del interior. «No se esperan temperaturas extremas ni se trata de una ola de calor, pero el fin se semana será muy veraniego», comenta Taboada.
Récords de temperaturas
Este arranque estival viene a ser la continuación de una primavera fuera de lo común en el territorio galaico: excepcionalmente cálida y muy seca. En el mes de abril, por ejemplo, se batieron récords de temperatura en varias estaciones meteorológicas, y entre los días 6 y 8 se rebasaron los 30 grados en toda Galicia, además de registrarse temperaturas mínimas de más de 20 grados de madrugada en zonas de Pontevedra. Un potentísimo anticiclón de bloqueo que se situó al norte de la península ibérica fue el culpable, al traer a Galicia bolsas de aire cálido y seco, alguna desde África. «Y hubo muy pocas precipitaciones y muy irregulares», apunta Taboada. «Ni en abril ni en mayo hubo lluvias frontales, de las que duran varias horas y afectan a todo el territorio. Fueron chubascos tormentosos, en pocos días y poco homogéneos», agrega.
Mayo apenas trajo novedades a la atmósfera gallega. Aunque con menor intensidad, reprodujo el patrón del mes anterior: fue más cálido que la media y llovió menos de lo esperado.