El chico, un jerezano de 21 años, estaba haciendo el Camino de Santiago y su pronóstico es extremadamente grave
04 sep 2010 . Actualizado a las 02:09 h.Minutos después de las seis de la tarde de ayer, un joven de 21 años, Javier G.?C., fue evacuado de la playa coruñesa del Orzán. Fuentes sanitarias indicaron más tarde que el joven sufría una lesión medular y que el pronóstico era «extremadamente grave». El joven es de Jerez y estaba haciendo el Camino de Santiago.
En el momento de producirse el suceso, cientos de personas ocupaban el arenal y en la orilla del mar numerosos bañistas entraban y salían del agua. El joven también se había lanzado a una de las olas que llegaban hasta un lugar de cierto calado, pero en la trayectoria su cabeza chocó con el cuerpo de otro de los bañistas, un adolescente. Tras el encontronazo, y ante los lamentos de Javier G.?C., fueron avisados de inmediato los socorristas de la empresa Esproade que este año se encargan de la vigilancia de los arenales coruñeses.
Como primera medida, y ante las quejas del joven de que no tenía sensibilidad en las piernas, los socorristas procedieron a su inmovilización sobre la arena y a colocarle un collarín.
Mientras tanto, el joven causante del encontronazo también tuvo que recibir asistencia, puesto que sufrió un ataque de nervios al ver que la lesión podía ser grave y sintiéndose culpable de haber causado la misma.
Paralelamente fue avisada una ambulancia, si bien acabaron llegando al lugar una de Protección Civil, otra del 061 y una tercera de la Cruz Roja que pasaba por el lugar y que, al ver que el herido ya estaba siendo atendido en el interior de un vehículo medicalizado, el del 061, continuó el recorrido.
El traslado desde la orilla del agua hasta la ambulancia generó el consiguiente revuelo entre los bañistas, algunos de los cuales se interesaban minutos más tarde ante los socorristas por lo ocurrido con el joven.
Aunque con todas las reservas que el asunto requería, el temor de quienes atendieron en un primer momento al jerezano era que pudiera tener dañada la médula. «Hace dos años a mí me tocó atender a uno que se había lanzado en la playa del Matadero [ubicada a escasos metros]», recordaba uno de los responsables de la evacuación, al mismo tiempo que expresaba su temor de que pudiera tratarse de un nuevo caso. Tras unos minutos de atención en la ambulancia del 061, esta trasladó al accidentado a la unidad de lesionados medulares del Hospital A Coruña con el fin de hacerle las pruebas correspondientes y saber exactamente su estado.
Fuentes sanitarias confirmaron, tras las primeras exploraciones, que el joven tenía una lesión medular y resumían su pronóstico como «extremadamente grave».
En el momento del accidente, Javier G.?C. estaba acompañado por un primo suyo y hoy está previsto que llegue su familia desde su localidad natal.