El fiscal pide 4 años de cárcel para una vecina de Fisterra acusada de agarrar por los genitales a un concejal

A. Mahía A CORUÑA/LA VOZ.

GALICIA

11 jun 2010 . Actualizado a las 02:05 h.

Empujar a un concejal y luego agarrarlo por los genitales es un delito que se castiga con cuatro años de prisión. Esa es la pena a la que se enfrenta una vecina de Fisterra que en octubre del 2008 tuvo un desgraciado desencuentro con un edil de esa localidad.

Esta mujer ocupará el próximo miércoles el banquillo de los acusados de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de A Coruña para responder por un supuesto delito de atentado -agredir a un cargo político, sanitario, educativo o policial lleva consigo una mayor pena que hacerlo contra cualquier particular-. Allí deberá responder si es cierto o no que, sobre las diez de la mañana del 17 de octubre del 2008, agredió al teniente de alcalde y concejal de Obras del Ayuntamiento de Fisterra, si le propinó un empujón lanzándolo sobre una zanja y si luego lo agarró por los genitales al tiempo que lo insultaba.

Sucedió cuando el edil visitaba unas obras de alcantarillado en el lugar de Escaselas. Según sostiene el fiscal en su escrito de calificación, la procesada estaba «muy enfadada y agitada» por las molestias que le estaban causando unas obras cercanas a su finca. Así que cuando vio que allí estaba el responsable de las mismas en el Ayuntamiento, la mujer se le acercó por la espalda y le propinó un empujón al edil, por lo que este cayó en el borde de una zanja. Y si no se precipitó sobre la misma fue porque un obrero que estaba junto al concejal lo sujetó, según precisa la acusación pública.

Bofetadas

No contenta con eso, «la acusada le dio dos bofetadas y lo agarró por los genitales al tiempo que lo insultaba y le reprochaba sus actuaciones como concejal de Obras». Mientras que con una mano lo sujetaba, la procesada le decía: «¿Qué clase de concejal eres? ¿No os da vergüenza que en vez de a los vecinos defendéis a la empresa? Sinvergüenza, si no vales para concejal deja el sitio a otro», según declararon los testigos de los hechos, que finalmente pudieron calmar a la imputada y sacársela de encima al edil.

Heridas

Como consecuencia de este hecho, el concejal sufrió policontusiones y contractura cervical, heridas que precisaron para su curación una única asistencia médica y sanó a los siete días, estando cuatro incapacitado para sus ocupaciones habituales.

Para el fiscal, estos hechos son constitutivos de un delito de atentado y una falta de lesiones, solicitando que indemnice al edil en 295 euros por los días de curación, así como al Sergas en el coste de la asistencia sanitaria dispensada, y el pago de una multa de 1.260 euros.