El Ejecutivo congela en los 24,4 millones el gasto en el concierto con las instituciones sanitarias privadas
28 ago 2009 . Actualizado a las 09:04 h.Congelar el gasto de los conciertos con instituciones privadas, unos 24,4 millones de euros, y sacarle un rendimiento mayor a los hospitales públicos. Estos son los dos grandes ejes del modelo de gestión que pretende implantar el Gobierno autónomo para combatir las listas de espera tan poco edificantes que registra el Servizo Galego de Saúde (Sergas). La Xunta mantendrá, si es necesario, el sistema de autoconcertación vespertina o de peonadas, aunque estará vinculado al rendimiento de los facultativos en la jornada ordinaria. Feijoo lanzó ayer una advertencia: «Non se pode pagar pola tarde o que non se fai pola mañá».
El jefe del Ejecutivo hizo estas declaraciones en la rueda de prensa posterior al Consello de la Xunta, donde apostó por regular mejor la actividad quirúrgica extraordinaria que se realiza en los hospitales públicos, normalmente por las tardes, para evitar así que «desvíe a actividade da mañá á tarde».
Las irregularidades que se producen en torno a las peonadas, denunciadas implícitamente por el presidente de la Xunta, aparecen también plasmadas en el último informe del Consello de Contas, que echa en falta la existencia de una regulación homogénea de esta actividad, pues está al albur de lo que decida cada hospital. Tampoco existen criterios comunes para fijar las compensaciones económicas de las peonadas, ni tampoco están supeditadas, como afirma el órgano fiscalizador, a que se produzca un rendimiento mínimo en los quirófanos.
Desregulación
El resultado de esta desregulación lo comprobó el Sergas, por ejemplo, en el Hospital Xeral-Calde, de Lugo. En este centro se invirtieron en el 2008 dos millones de euros en peonadas, que acabaron provocando un descenso del 10,49% de las intervenciones quirúrgicas en el horario ordinario.
Estas disfunciones son las que intenta combatir el Ejecutivo autónomo, por una parte promoviendo una regulación de la autoconcertación y, por la otra, convirtiendo las peonadas en una especie de incentivos para los médicos que acrediten un rendimiento quirúrgico determinado.
Feijoo negó de este modo que se vaya a producir una «conxelación» de la actividad extraordinaria en los hospitales. Más bien al contrario. Dijo que el gasto en conciertos crecerá sobre lo previsto inicialmente, al pasar de los 11,8 millones de euros contemplados en los Presupostos de este año a los 17,4 millones. Lo que sí cambiará es el modelo de gestión, para eliminar las «distorsións» que se producen en la red pública y para introducir criterios de eficiencia en el sistema. El mandatario gallego puso sobre la mesa la posibilidad de «pactar uns rendimentos cirúrxicos» para las jornadas matinales y, en caso de que se incumplan, no se podrá prolongar la actividad a la tarde.
La Consellería de Sanidade mantiene que estas medidas, que tratará de implantar manteniendo un estrecho diálogo con los profesionales y los sindicatos médicos, incrementarán el rendimiento del sistema público para intentar reducir los tiempos de espera. Es por ese motivo por lo que el Consello decidió congelar en los 24,4 millones de euros el dinero que la Xunta destina a los conciertos con cinco centros privados, que seguirán realizando al menos la misma actividad.