Las mejoras del AVE gallego disparan su coste de 5.040 a 8.720 millones

GALICIA

Las sucesivas reformas de los proyectos para homologar prestaciones dejan en papel mojado los cálculos iniciales

20 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Las distintas mejoras aprobadas para la red gallega de alta velocidad dispararán su coste hasta al menos 8.722 millones de euros, una cantidad circunscrita a los tramos que discurren íntegramente por territorio gallego. La cifra, en la que se incluyen el coste de proyectos ya adjudicados y estimaciones presupuestarias del Ministerio de Fomento, dinamita las previsiones de gasto contenidas en lo que fue el germen del AVE gallego, el Plan Galicia aprobado en enero del 2003. Entonces se calculó que conectar las principales ciudades gallegas con Madrid costaría unos 5.040 millones de euros.

Tomando estos proyectos como referencia y excluyendo otros del Gobierno Aznar que no forman parte de la red básica -Ponferrada-Monforte, el transcantábrico y Lugo-A Coruña-, el desfase provisional en estimación de gasto alcanzaría los 3.682 millones de euros.

Este aumento sobre las previsiones iniciales se debe al vuelco que han experimentado los proyectos del AVE en los últimos seis años -por ejemplo, la redefinición de la entrada del AVE en Galicia-, a modificaciones puntuales que sobre la marcha se imprimen en los trazados -lo que explicaría el aumento en el eje Santiago-Ourense- o los cambios que se llevaron a cabo sobre el pobre proyecto original del eje atlántico, algunos de ellos decididos antes de la aprobación del plan de inversiones comprometido tras el Prestige . Todo este proceso explicaría que la red gallega esté ahora a solo un paso de los 9.000 millones de euros.

Aunque el Gobierno central opta a financiación europea en el tramo Santiago-Ourense y los fondos de la UE también beneficiaron al eje atlántico, en el resto de la red de acceso no se podría recurrir a esta fuente de financiación. De ahí que el ministro de Fomento, José Blanco, anunciara que se va a solicitar un crédito al Banco Europeo de Inversiones por valor de 2.500 millones de euros, similar al que ya sirvió en su momento para financiar el AVE a la Comunidad Valenciana.

1

Eje atlántico: un proyecto en revisión continua.

El proyecto inicial de mejora de la línea A Coruña-Santiago-Redondela-Vigo seguía prácticamente el trazado antiguo, planteaba velocidades punta de 160 kilómetros por hora y ni siquiera contemplaba la electrificación. Este plan se modificó totalmente desde Padrón a Vigo, creando un trazado alternativo de vía doble electrificada con velocidades superiores a los 220 kilómetros por hora. Todos estos proyectos de la vertiente sur fueron aprobados cuando estaba al frente de Fomento Magdalena Álvarez y contribuyeron a subir la factura del eje atlántico -desde Ferrol a la frontera portuguesa- de los 1.702 millones iniciales a los actuales 2.723. Esta cifra se desglosa en varios conceptos: la Administración se gastó 26,4 millones en planificación y proyectos; otros 1.545 fueron destinados a tramos adjudicados que ya están terminados o en obras; la estimación presupuestaria para la prolongación a Ferrol y Portugal ronda los 993 millones; y falta añadir 81,45 millones para instalaciones de seguridad y señalización y otros 77,3 para proyectos de electrificación ya licitados. No se incluyen los más de 30 millones para habilitar una tercera vía hasta Meirama o las futuras inversiones para recuperar el antiguo trazado y destinarlo a cercanías.

2

Lubián-Ourense, el trazado que más eleva su coste.

La revisión del trazado entre Lubián y Ourense terminará costando 2.658 millones, frente a los 1.608 que planteó el ministro Álvarez Cascos con un proyecto inicial que limitaba la velocidad a 200 kilómetros por hora. La primera revisión de este proyecto la acometió Magdalena Álvarez en el trazado urbano entre Taboadela y Ourense, para trazar una variante que evitara el sinuoso trazado actual. El secretario de Estado Víctor Morlán estimó el coste de este nuevo acceso urbano en más de 400 millones, aunque habrá que esperar al estudio informativo para acercarse más al desembolso final.

Más tarde, el equipo de Magdalena Álvarez inició la revisión prácticamente total de los 62 kilómetros entre Cerdedelo y Lubián, en pleno trazado de montaña. El ministro José Blanco aprobó la nueva planificación para aumentar la velocidad a más de 300 kilómetros por hora y homologar este tramo con el resto de las líneas de altas prestaciones exclusivas para pasajeros. Esto se conseguirá construyendo un nuevo trazado que se separa de la vía actual -el antiguo proyecto la aprovechaba en buena parte del recorrido- y para ello habrá que reducir los túneles previstos -más de veinte- y aumentar la longitud de los subterráneos, de forma que el 80% del trayecto se realizará bajo tierra. Esta reforma obligará a utilizar varias tuneladoras y dispara el coste del proyecto hasta los 1.950 millones de euros. Los tramos restantes apenas sufren modificaciones y costarán 308 millones.

3

Santiago-Ourense, un presupuesto que creció para solventar imprevistos.

El presupuesto inicial reflejado en el Plan Galicia superaba escasamente los 1.000 millones de euros, pero en realidad este será el precio de la plataforma -la base sobre la que se colocan las vías- en los tramos que fueron adjudicados a principios del 2004. Pero faltaban los accesos urbanos de Santiago y Ourense, las modificaciones de proyecto debidas a imprevistos -el último, los 15 millones adicionales para retirar los desechos de la mina de Serrabal- y los gastos para vías, electrificación y seguridad. Recientemente, Fomento cifró el coste total de estos 83 kilómetros en 1.841 millones de euros.

4

Ourense-Lugo, pendiente de la promesa de que será con doble vía.

El proyecto inicial para el acceso a Lugo era sin duda el peor de todas las ciudades gallegas. El ministro José Blanco, no obstante, se comprometió recientemente a mejorar el trazado, que inicialmente se planteaba con vía única y con un amplio aprovechamiento de la línea actual. A falta de que los estudios informativos para habilitar la doble vía se sustancien, los expertos calculan que el presupuesto deberá superar los 1.500 millones, más del doble de lo previsto en los dos estudios iniciales realizados para esta conexión.