Saturación en las cárceles de Teixeiro y A Lama

La Voz

A LAMA

El penitenciario es otro de los ámbitos ampliamente tratado en la memoria de la Fiscalía Superior de Galicia presentada ayer y que presenta varios aspectos relevantes respecto a lo ocurrido durante el 2008 en las cárceles gallegas.

Se destacan tres aspectos, que son la masificación, el elevado número de asuntos que abordan los juzgados de vigilancia penitenciaria y, como ya se mencionaba anteriormente, la ejecución de las penas de trabajos en beneficio de la comunidad. La memoria de la Fiscalía destaca que el número de reclusos internos en las prisiones de Galicia empieza a ser «preocupante» por su constante incremento, «que chega á saturación nos centros penitenciarios de Teixeiro [A Coruña] y A Lama [Pontevedra]».

En el 2008 se produjo un incremento del 12% en el número de reclusos en cárceles gallegas respecto al 2007, mientras que en España el aumento fue del 4%. A finales del año pasado había 4.800 internos en las prisiones gallegas, de los que 4.246 estaban en situación de condenados y 554 se encontraban en condición de presos preventivos.

La ocupación máxima se registró el año pasado en el penal de Teixeiro, donde llegó a haber 1.771 reclusos, seguida de la prisión pontevedresa de A Lama, con 1.661 internos. Se da la circunstancia de que ambos centros penitenciarios fueron concebidos para albergar un número máximo de 1.008 presos cada uno.

Las más masificadas

La memoria de la Fiscalía Superior de Galicia recuerda que Teixeiro y A Lama se encuentran entre las prisiones más masificadas de España y eso no significa que haya mayor criminalidad en Galicia ya que la distribución de los presos corresponde a la Dirección General de Instituciones Penitenciarias, que la lleva a cabo en función de las necesidades.

Los fiscales gallegos creen que Instituciones Penitenciarias deberían reconsiderar «a distribución excesiva de reclusos en Galicia, evitando o seu incremento cando menos, e tratando de reducila se fose posible».

La Fiscalía Superior teme, como se explica en la memoria del año pasado, que la situación de saturación aumente a lo largo de este 2009, lo que sería muy poco recomendable «desde todos os niveis burocráticos, de seguridad e de calidade de vida dos internos».

La situación es bien distinta en las otras tres cárceles gallegas: las de Bonxe y Monterroso, ubicadas en la provincia de Lugo, y la de Pereiro de Aguiar, situada en Ourense. Entre los tres penales sumaron 1.372 internos el año pasado.