Licitado por 88 millones, el objetivo es que la obra completa esté acabada en el 2013
17 jul 2009 . Actualizado a las 02:08 h.La autovía de Lugo va avanzando paso a paso y está más cerca de cumplirse el compromiso del ministro José Blanco de que el próximo año se hallarán en obras todos los tramos de la vía. Por de pronto, ayer se hizo oficial la adjudicación definitiva del segmento Santiago-Arzúa, con un total de 18 kilómetros que discurrirán en su totalidad en paralelo a la carretera N-547.
Fomento ha logrado abaratar en 15 millones el importe total de la obra, que salió a licitación por un monto de 103 millones de euros y fue subastada por un total de 88.279.000 euros. De la ejecución de los trabajos se encargará la empresa Dragados S.?A.
El tramo discurrirá entre Lavacolla y el oeste de Arzúa y es el antepenúltimo en ser contratado por el ministerio. Quedan pendientes los recorridos Arzúa-Palas de Rei y Palas de Rei-Gundín.
La construcción del trayecto de alta capacidad ayer adjudicado afecta especialmente a los municipios de Arzúa y O Pino. El vial arranca en la rotonda de acceso a la autovía de Lavacolla, en la frontera entre Santiago y O Pino, y se lleva por delante un millar de parcelas de este último municipio y 200 de Arzúa, en donde afecta a 178 propietarios. A lo largo de tres años y tres meses, las máquinas se movilizarán para tener resuelta la obra en el 2012.
El proyecto de la autovía sufrió un avance importante con el desbloqueo hace más de un mes del trayecto entre Arzúa y Palas de Rei. Este tramo estuvo atascado durante seis años, hasta que por fin se acordó un itinerario modificado coincidente con la llegada a Fomento de José Blanco, con un coste de 211 millones de euros. La alternativa satisfizo plenamente a los ciudadanos de Melide, disconformes con el trazado proyectado inicialmente por su lejanía a la villa. No alegró tanto a los de Agolada, que vieron distanciarse algo el vial.
Con sus 28 kilómetros de longitud, es uno de los tramos más largos del corredor. El expediente seguirá su curso y será contratado en los primeros meses del año próximo. Antes se le encargará a una adjudicataria el penúltimo tramo que queda por resolver, el que discurrirá entre Palas de Rei y Guntín, previsto para este verano o para la vuelta del mismo con un coste de 83 millones de euros.
Es decir, que con probabilidad todos los tramos estarán ejecutándose a lo largo del 2010, y es posible además que la construcción de la autovía vea recortados los plazos gracias a la financiación extraordinaria de las obras públicas anunciada por el Ministerio de Fomento, con la intención de imprimir un mayor ritmo a las actuaciones.
En todo caso, se ha hecho palpable el impulso a la obra en los últimos meses. José Blanco había asegurado que la autovía de Santiago a Lugo era una de las prioridades claras de su departamento.